La Comunidad acoge un congreso internacional promovido por la FAO y el IMIDRA en el que el Gobierno regional defiende la ganadería extensiva por su valor ambiental, económico y territorial.
Carlos Novillo, consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, ha reivindicado este jueves el pastoreo y la ganadería extensiva como herramientas fundamentales para prevenir incendios forestales, conservar el medio rural e impulsar la economía local. Lo ha hecho durante la presentación del foro internacional sobre pastizales y pastores que se celebra estos días en la región con el impulso de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA).
El encuentro reúne a organizaciones y profesionales de distintos países para debatir sobre el futuro del sector y su contribución al equilibrio ambiental y territorial. La región cuenta con más de 20.000 cabezas de ganado dedicadas al pastoreo preventivo, una actividad que reduce la carga vegetal en los montes y, con ello, el riesgo de incendios durante el verano.
Estos rebaños trabajan coordinados con los Bomberos Forestales en el mantenimiento de cortafuegos y en el control del crecimiento de los pastos, especialmente en primaveras lluviosas como la actual. Novillo ha subrayado que se trata de una labor esencial tanto desde el punto de vista ambiental como para sostener la actividad en el medio rural.
La Comunidad destina cerca de un millón de euros anuales a apoyar esta actividad, que el Gobierno regional considera estratégica. La ganadería extensiva aporta beneficios directos en la gestión del territorio y contribuye a mantener empleo y actividad económica en zonas rurales.
El sector ocupa una superficie considerable en la región: unas 130.000 hectáreas de pastizales, lo que representa cerca del 18 por ciento del territorio. A ello se suma una red de vías pecuarias que duplica en extensión a la red de carreteras.
Novillo ha aprovechado la presentación del foro para poner en valor la trashumancia, una práctica tradicional que la Comunidad de Madrid quiere declarar Bien de Interés Cultural. El objetivo es preservar una actividad que considera clave para la identidad territorial y la sostenibilidad del medio rural madrileño.