El Ayuntamiento de Madrid veta los pisos turísticos en edificios residenciales del centro

El Ayuntamiento de Madrid veta los pisos turísticos en edificios residenciales del centro

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado este miércoles la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana que da luz verde al llamado Plan Reside, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de la capital para proteger el uso residencial de la ciudad frente a la proliferación de viviendas de uso turístico.

La medida, que entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, impedirá que operen pisos turísticos en edificios residenciales ubicados en el centro histórico de Madrid.

El objetivo declarado del Consistorio es preservar la calidad de vida de los residentes, garantizar una oferta turística legal y ordenada, y limitar los efectos negativos de la convivencia entre vecinos y visitantes en un mismo inmueble. El nuevo marco normativo sustituye y simplifica al anterior Plan Especial de Hospedaje de 2019, centrando la regulación en el centro histórico y, en menor medida, en el resto de la ciudad.

En el perímetro delimitado como centro histórico, los pisos turísticos quedarán prohibidos en todos los edificios de uso residencial, incluso en planta baja. Únicamente se permitirán en inmuebles no residenciales o, en el caso de edificios catalogados situados en calles no terciarizadas, de forma temporal durante un plazo de quince años si se acomete una rehabilitación integral del edificio. Finalizado ese periodo, el inmueble deberá recuperar su uso residencial.

Fuera del centro histórico, el Plan Reside permite el mantenimiento de los pisos turísticos en edificios completos o en viviendas integradas con el uso residencial, siempre que dispongan de accesos independientes desde la primera planta y la planta baja. Esta última exigencia ha sido incorporada como novedad tras el periodo de información pública.

El Ayuntamiento también ha anunciado incentivos urbanísticos para reconvertir edificios terciarios en viviendas, especialmente en régimen de alquiler asequible o fórmulas de coliving. En los casos de edificios dotacionales privados, obsoletos y catalogados, se permitirá su transformación en uso residencial mediante un plan especial que garantice su protección y restauración. Actualmente existen 210 inmuebles de estas características en el centro de la ciudad.

En paralelo, se impide la transformación de locales comerciales en pisos turísticos dentro del centro histórico, medida que pretende frenar la pérdida del pequeño comercio tradicional. Desde 2015, se han transformado más de 3.300 locales en viviendas o alojamientos turísticos, según los datos del propio Ayuntamiento.

En las zonas exteriores al centro histórico también se limitará esta práctica. Se establece la prohibición de convertir locales en pisos turísticos o viviendas en tramos concretos de importantes ejes urbanos como Bravo Murillo, López de Hoyos, Cartagena, Alcalá, Sepúlveda, Puerto de Canfranc, Marcelo Usera, avenida de la Albufera, Méndez Álvaro, Príncipe de Vergara, Antonio López, paseo de Extremadura, Quince de Mayo, Entrevías o Moratalaz, entre otras vías afectadas por la nueva normativa.

El diagnóstico municipal actualizado en octubre del pasado año reveló la magnitud del fenómeno: en Madrid operan 17.360 establecimientos turísticos, de los cuales el 92,7% son pisos turísticos. Apenas un 7,45% cuenta con las licencias necesarias, lo que evidencia una situación de descontrol que el Plan Reside pretende revertir mediante una regulación más clara, restrictiva y ajustada al interés general.