Madrid estudia borrar las pintadas antiguas del Templo de Debod sin dañar la piedra

Madrid estudia borrar las pintadas antiguas del Templo de Debod sin dañar la piedra

La delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, admite que las inscripciones vandálicas son "vergonzosas", asegura que se remontan a los años 80 y confirma que el Ayuntamiento analiza una intervención de recuperación ahora que la técnica podría permitirlo.

El Ayuntamiento estudia cómo eliminar las inscripciones vandálicas que marcan algunas piedras del Templo de Debod desde hace más de cuarenta años. La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha calificado esas marcas de "vergonzosas" y ha explicado que hasta ahora no se había podido abordar su retirada por la dificultad técnica de hacerlo sin dañar el soporte.

Rivera de la Cruz ha subrayado que no se trata de un deterioro reciente, sino de actos cometidos en los años 80, cuando existía una menor conciencia sobre el valor del patrimonio histórico. Esa sensibilidad, ha señalado, es hoy muy distinta.

El Templo de Debod presenta desde hace años arañazos e inscripciones en algunas de las piedras de sus accesos. Nombres y mensajes grabados por visitantes que dejaron huella del comportamiento incívico en uno de los enclaves monumentales más singulares de la capital. Para el Ayuntamiento, esa imagen resulta especialmente grave en un espacio con más de dos mil años de historia y un fuerte valor simbólico y patrimonial para Madrid.

El Consistorio reforzó hace tiempo la vigilancia en el entorno del templo y mantiene control permanente las 24 horas del día, los siete días de la semana. Aun así, Rivera de la Cruz ha admitido que el vandalismo nunca puede prevenirse al cien por cien.

Las piedras sobre las que aparecen esas inscripciones no son las originales egipcias, sino las empleadas en la reconstrucción del monumento en Madrid, procedentes de Segovia. Ese detalle no resta gravedad al daño, pero sí condiciona el tipo de intervención que se pueda plantear sobre la superficie afectada.

Cualquier actuación exige una enorme delicadeza. Hasta hace relativamente poco no existía una técnica capaz de borrar esas marcas sin comprometer la integridad del material. Con la evolución de los procedimientos de restauración, el Ayuntamiento analiza ahora si es posible intervenir de forma segura y eficaz, eliminando esas huellas vandálicas sin afectar a la piedra que hay debajo.