Decenas de calles del centro de Madrid dentro de un área de más de 500 hectáreas estarán restringidas al tráfico privado no residencial cuando acabe el mandato de la alcaldesa de la capital, Ana Botella, en mayo de 2015.
La alcaldesa se comprometió a aprobar antes de que acabe este año el área de prioridad residencial (APR) de Ópera, que finalmente se extenderá a los barrios de Sol y Palacio, y la previsión del Ayuntamiento de Madrid es tener aprobadas las áreas de Justicia y Universidad antes del próximo mes de mayo.
La ampliación de las áreas de prioridad residencial está incluida en el Plan de Calidad del Aire 2011-2015, que planteó 70 medidas para cumplir los límites establecidos por la UE en cuanto a contaminación por dióxido de nitrógeno.
Cuando las tres nuevas zonas estén en marcha, como ya lo están desde 2005 las de Las Letras y Cortes y desde 2006 las de Embajadores, durante el mandato de Alberto Ruiz-Gallardón, la zona restringida al tráfico privado tendrá una superficie de más de cinco millones de metros cuadrados y un perímetro de unos 10 kilómetros.
En concreto, la zona limitada será la comprendida entre los paseos del Prado y Recoletos, al este, los bulevares al norte, los jardines del Palacio Real al oeste y las rondas al sur.
Según el plano del APR de Sol-Palacio que este lunes avanza el diario El País, la circulación solo será libre en la calle de Bailén, que atraviesa de norte a sur, la ronda y la calle de Segovia, la cuesta de la Vega, la carrera de San Francisco y la plaza de la Cebada.
Esta es la propuesta del Ayuntamiento tras las reuniones que los responsables municipales de Movilidad han venido manteniendo con las asociaciones de vecinos y de comerciantes afectadas, con las que volverán a verse para cerrar el proyecto.
Como en las APR ya en funcionamiento, que la alcaldesa de Madrid ha calificado como un "éxito", solo podrán circular y aparcar en toda esta zona los vehículos particulares con el correspondiente distintivo del Servicio de Estacionamiento Regulado, mientras que el resto solo podrán acceder a los aparcamientos o deberán solicitar una autorización especial, previa normalmente o posterior en 48 horas si se ha entrado por una emergencia.
Sí podrán circular toda la jornada los autobuses y taxis y los vehículos de emergencia, mientras los de carga y descarga podrán acceder de 8 a 11 de lunes a sábado y las motos de no residentes todos los días entre las 7 y las 22 horas.
En declaraciones en un acto con motivo de la Semana de la Movilidad, la alcaldesa ha recordado que el programa con el que el PP ganó las municipales de 2011 incluía incrementar las zonas peatonales o limitadas al tráfico del centro de la ciudad.
"Creemos en un Madrid sostenible, en un Madrid limpio, en el que cada vez haya más bicis, más coches eléctricos y menos coches en el centro y por tanto estamos en contacto con los vecinos y comerciantes para hacer una nueva zona de prioridad residencial", ha declarado.
Ana Botella, que ha asegurado que su Gobierno quiere llegar al "mayor acuerdo posible" con vecinos y comerciantes, ha añadido: "queremos un Madrid para los peatones, un centro cada vez más limpio, más ecológico y en el que las bicis sean una realidad, por eso Bicimad está siendo un éxito".
El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha afirmado que es "poco partidario" de restringir el tráfico en el centro de la capital porque considera que es compatible seguir manteniendo la movilidad de los ciudadanos con medidas para aminorar la contaminación en núcleos urbanos.
"De lo que no soy partidario es de que determinadas medidas se conviertan al final en limitaciones a la movilidad de los ciudadanos", ha explicado González.
González ha señalado que, además de no ser partidario de las restricciones, "mucho menos" lo es de que ese hecho se convierta en una "vía de exceso" de sanciones e infracciones que "los ciudadanos sufren bastante".
Por su parte, la portavoz de IU en materia de Medioambiente y Movilidad, Raquel López, ha dicho que es "una medida positiva" que su grupo ha venido "reclamando desde hace años sin que el equipo de gobierno la pusiera en práctica".
A su juicio, la propuesta "llega tarde habida cuenta, por ejemplo, de que desde 2010 Madrid incumple los parámetros de contaminación fijados de la Unión Europea y aún no se sabe el dinero que va a costar la sanción".
Para IU, "esta medida debe ir acompañada además de un fomento del transporte público, es decir justo lo contrario que está haciendo este equipo de gobierno que en menos de un año ha recortado 40 líneas de la EMT".
El portavoz socialista en el ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, considera que la restricción al tráfico privado no residencial en el centro de la capital es una medida "electoralista" por parte del PP.
El portavoz del PSOE ha recordado que su grupo siempre ha estado a favor de las áreas de prioridad residencial (APR) y de que circulen menos coches por el centro de la capital, pero ha demandado que esas iniciativas "vayan acompañadas de un plan racional y lógico".
Como ejemplo ha puesto una situación sobre la que ya han alertado muchos ciudadanos: en el barrio de Las Letras no hay suficiente información sobre el aparcamiento de rotación de la Plaza de Santa Ana y a veces los conductores son multados por entrar con sus vehículos en esta zona de prioridad residencial desconociendo que el estacionamiento está completo.
Lissavetzky ha criticado también que el Ayuntamiento hable ahora del APR de Sol-Palacio, donde estaban previstas inversiones de más de dos millones de euros para 2014 que "no se han llevado a cabo", cuando el Plan de Calidad del Aire 2011-2015 preveía la aplicación de la Zona de Bajas Emisiones en los barrios de Justicia, Universidad y Palacio.