Los edificios ‘desokupados’ de la plaza de España serán un hotel de lujo

130408 edificios plaza espanaLos edificios de la madrileña plaza de España números 3, 4 y 5, desalojados en octubre de 2012 tras permanecer okupados durante más de dos años, serán demolidos para dar paso a un hotel de 4 estrellas con 300 habitaciones que estará listo, si se cumplen las previsiones, en verano de 2015.

Así lo han indicado fuentes de la cadena madrileña VP hoteles, que adquirió el mes de febrero pasado los tres edificios.

Estos presentan en la actualidad un aspecto destartalado y con sus fachadas salpicadas de grafiti. El propósito de VP es construir ahí su hotel insignia, que será el quinto establecimiento de la cadena en la Comunidad de Madrid.

De la gestión del proyecto se encarga Decortienda, que analiza las propuestas que están presentado estudios de arquitectura, tanto nacionales como internacionales, así como de estudios con experiencia en desarrollos hoteleros.

Decortienda presentará a la propiedad en un plazo de 45 días un análisis pormenorizado de las propuestas que cumplan los requisitos marcados por la cadena.

Una vez adjudicado el proyecto, los responsables de VP quieren el hotel abra "en un periodo máximo de dos años".

El estudio inicial plantea el desarrollo de un establecimiento con un total de 302 habitaciones, aparcamiento propio, SPA, salones para albergar congresos y eventos, así como una terraza ajardinada y piscina exterior en la azotea.

La propiedad negocia con empresas de restauración para una posible colaboración en la explotación de la terraza y el restaurante.

Los tres inmuebles que van a ser demolidos, flaqueados ahora por los edificios Compostela y Catalunya, estuvieron ocupados hasta 2006 por un hotel, oficinas y una de las sedes de Telefónica.

Pasaron después a manos de una inmobiliaria que no pudo hacer negocio con ellos en medio de la crisis que también ha vaciado el Edificio España en la misma plaza.

Entretanto, los edificios se fueron convirtiendo en refugio de okupas e indigentes al tiempo que se deterioraban de forma acelerada, hasta que fueron desalojados por la policía a mediados de octubre del año pasado.

Tras varias operaciones de compraventa, han sido adquiridos en febrero por la cadena de hoteles madrileña, que ha tapiado a cal y canto las puertas y las ventanas de la primera planta para impedir el acceso a nuevos moradores y colocado hace varias semanas un cartel anunciado su "próximo apertura".