La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha expresado su "absoluta repulsa y condena" a los hechos ocurridos tras las Marchas de la Dignidad del pasado sábado, y ha aportado la estimación del coste para el ayuntamiento de esa jornada, 655.000 euros, ha dicho, "que han salido del bolsillo de todos los contribuyentes".
En concreto, el patrimonio municipal de distinto tipo sufrió "graves desperfectos" por valor de más de 166.000 euros, el dispositivo de los cuerpos municipales de seguridad y emergencias costó 405.000 euros y el de limpieza otros 89.000 euros.
Estos daños se corresponden tanto a los que presentan los vehículos de Policía Municipal a causa de los golpes y pedradas de los violentos, como a los elementos viarios destrozados, los daños en la red de riego, papeleras, contenedores, bordillos, elementos de separación de carril bus y marquesinas.
A esos costes habría que añadir, según Botella, el "menoscabo a la imagen de la ciudad en unos momentos difíciles", en los que el objetivo principal es atraer inversiones y generar empleo.
En los incidentes del sábado hubo 17 policías municipales heridos, dos de ellos graves, uno con una luxación de hombro y otro con un golpe importante en una rótula, según ha informado el delegado de Seguridad y Emergencias, Enrique Núñez, en la misma rueda de prensa.
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, quiere "ordenar" la autorización de manifestaciones en el centro de Madrid, específicamente en el eje del Paseo de la Castellana y otros estratégicos para la movilidad, en las zonas históricas protegidas y en las áreas de gran afluencia turística.