El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, se ha mostrado partidario de tomar medidas para "restringir" el transporte privado y "favorecer" el público, cuando los niveles de contaminación en Madrid sean perjudiciales para la salud, al igual que ha hecho París.
El Gobierno francés ha decretado la circulación alterna de vehículos en el área metropolitana de París para hacer frente a las alertas por micropartículas en el aire.
En su visita al Centro de Innovación Vaguada, al ser preguntado por si en Madrid se podrían tomar las mismas medias que en París, Lissavetzky ha manifestado que siente "envidia sana" de la ciudad francesa.
A su juicio, en la capital se debería restringir el tráfico de vehículos privados y aumentar el transporte público, cuando la contaminación suponga un riesgo para la salud.
"Somos partidarios de que el que contamine no pase y no de que el que contamine pague", ha explicado Lissavetzky.
Asimismo, ha considerado que "según la antigüedad del vehículo y sus emisiones no deberían pasar a determinadas zonas de la ciudad, mientras dure el peligro para la salud".
El portavoz socialista ha recordado que, en el último pleno monográfico que se celebró sobre temas de contaminación, su partido hizo entre "50 y 60" propuestas.
Entre ellas se encuentran el aumento de las zonas de bajas emisiones, avisar a la población cuando los niveles de contaminación supongan un alto riesgo para la salud y restringir el paso de los vehículos más contaminante a determinadas zonas de Madrid.