Seis años después de que el Gobierno municipal de Alberto Ruiz-Gallardón aprobara el Plan Especial para la recuperación de la plaza de Canalejas, sin que el proyecto haya arrancado, el ejecutivo de Ana Botella ha aprobado este jueves la modificación del Plan General que permitirá ejecutar esta reforma.
Según ha informado la alcaldesa, Ana Botella, en rueda de prensa tras la Junta de Gobierno, se trata de un proyecto para salvaguardar el patrimonio edificado, incrementar la actividad económica del centro histórico y mejorar la oferta turística.
El 'APE 011 Sevilla-Canalejas' incluye seis inmuebles que en su día acogieron las sedes del Banco Español de Crédito y Central Hispano, situados en Canalejas 1 y Alcalá 6, 8, 10, 12 y 14.
A pesar de su aspecto singular y de estar situados en un enclave emblemático, en pleno corazón del centro histórico, los inmuebles están actualmente degradados y en desuso, salvo una sucursal bancaria en planta baja.
El proyecto permitirá implantar en Madrid un hotel de "gran lujo" con viviendas asociadas a su servicio, que es un modelo inexistente hasta ahora en la capital. La sociedad Centro Canalejas Madrid proyecta desarrollar además una gran superficie comercial y un aparcamiento con hasta 450 plazas.
La modificación afecta a una superficie de 18.870 metros cuadrados en una zona en la que la progresiva peatonalización del centro ha ido desplazando el tránsito rodado desde la Puerta del Sol a las calles de Sevilla, Cedaceros y Carrera de San Jerónimo.
Esto produce aglomeraciones de tráfico, además de una elevada cantidad de usuarios de los autobuses de la EMT y Metro en Sevilla (más de 26.000 viajeros subieron y bajaron a diario 2012) en las paradas de autobuses y estación de la Línea 2, ubicadas en el entorno de la denominada manzana de Canalejas.
El Ayuntamiento estudia una actuación pública en la estructura viaria con un triple objetivo: mejorar el servicio de transporte público de superficie, recuperar espacio para el peatón y reestructurar el espacio destinado al transporte privado (carga y descarga, circulación y estacionamiento).
Los edificios se han ido transformando en los últimos 60 años y las sucesivas reformas interiores han eliminado los vestigios del pasado hasta crear grandes superficies diáfanas que sólo han dejado a salvo elementos originales de forma aislada.
El cambio del Plan General aprobado hoy fija el régimen urbanístico necesario para facilitar el incremento de la actividad comercial en el ámbito. Adapta también la catalogación a la realidad actual y valor objetivo de los edificios, de conformidad con las modificaciones iniciadas por la Comunidad de Madrid para dejar catalogados con la condición de Bien de Interés Cultural (BIC) las fachadas de los edificios, de forma que la modificación propone otorgar al conjunto una protección de Nivel 3 Grado Parcial.
No obstante, esta catalogación queda pendiente de la resolución definitiva del expediente iniciado por la Comunidad de Madrid.
La necesidad de hacer viable el proyecto sobre el conjunto de los edificios y el entorno requiere un incremento de edificabilidad de 1.000 metros cuadrados sobre la existente, que se sitúa en 46.330 metros cuadrados.
Por lo tanto, se fija una edificabilidad máxima en el ámbito de 47.330 metros cuadrados, lo que supone un aumento del 2,15 por ciento y conllevará la correspondiente cesión de suelo al Ayuntamiento de Madrid de acuerdo con la legislación urbanística.
Tras esta aprobación inicial se iniciará un periodo de exposición al público de un mes, tras el cual, una vez que el Ayuntamiento reciba los informes preceptivos y la resolución de los expedientes vinculados a esta tramitación, será aprobado provisionalmente por el Pleno y se remitirá a la Comunidad de Madrid para su aprobación definitiva.