El Real Jardín Botánico celebra su 260 aniversario con numerosas actividades entre las que destacan visitas guiadas, una exposición fotográfica que recrea su historia a través de imágenes de otras épocas y la inauguración de un nuevo estanque de flora acuática.
El 17 de octubre de 1755 el rey Fernando VI ordenó la creación del jardín en la Huerta de Migas Calientes, cercana al río Manzanares, que en sus inicios albergó más de 2.000 plantas recogidas por el botánico José Quer.
Pero hubo que esperar hasta 1774 para que Carlos III ordenara su traslado al actual emplazamiento del Paseo del Prado, que se inauguró en 1781 y actualmente ocupa ocho hectáreas.
A las 12.00 horas está programada una visita guiada al Jardín con una duración aproximada de una hora y media, para conocer su historia, sus colecciones y los rincones imprescindibles de su centro de investigación.
Además, la exposición de fotografías 'El Botánico: una historia en imágenes 1755-2015' recrea su historia a través de imágenes de otras épocas.
El visitante encontrará, en el Paseo de Carlos III del jardín, la muestra con los paneles fotográficos y, además, durante su recorrido podrá ver las imágenes en los lugares donde fueron tomadas.
Asimismo, el próximo martes tendrá lugar la inauguración oficial del nuevo estanque de flora acuática, ubicado junto al Jardín de Invierno, un atractivo más que ofrecer a los visitantes.
El estanque es fruto de la colaboración de Canal de Isabel II, a través del convenio que el Real Jardín Botánico, CSIC mantiene con esta empresa pública.
También se puede visitar, en el Pabellón Villanueva la exposición "La vid, el vino y el CSIC. Dos siglos de investigación", un recorrido por el pasado y el presente de la investigación en torno a la vid y el vino que lleva a cabo el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Tras inaugurarse hace 260 años el actual emplazamiento del jardín, el italiano Francesco Sabatini, arquitecto real, y el madrileño Juan de Villanueva, autor del Museo del Prado o el Observatorio Astronómico, se hicieron cargo del proyecto.
En aquellos años se construyeron las tres terrazas escalonadas, se ordenaron las plantas según el método de Linneo y se construyó la verja que rodea el Jardín Botánico, los emparrados y el Pabellón Villanueva, hoy dedicado a exposiciones.
Desde su creación, se desarrolló la enseñanza de la Botánica, se auspiciaron expediciones a América y al Pacífico, se encargaron los dibujos de grandes colecciones de láminas de plantas y se acopiaron importantes herbarios que sirvieron de base para describir nuevas especies para la ciencia.
Al término de la Guerra Civil española, el Jardín Botánico pasó a depender del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
En 1981, coincidiendo con el bicentenario de su traslado a su ubicación actual, se restauró parte de sus instalaciones, y en febrero de 2005 el Jardín abrió la denominada Terraza de los Bonsáis.