La edil del PP responsable de Seguridad en el Ayuntamiento de Madrid, Inmaculada Sanz, ha llamado al delegado Javier Barbero "bombero pirómano" por denunciar que llevará ante los tribunales a los policías por el elevado número de bajas en el Orgullo, actitud que supone a su juicio "un paso más" en la "guerra".
La edil del PP Inmaculada Sanz se ha pronunciado de este modo en declaraciones a los periodistas al finalizar la comisión municipal en la que el delegado de Salud, Seguridad y Emergencias ha revelado que un total de 222 policías municipales alegaron estar de baja por enfermedad el 7 de julio para no trabajar en la celebración del Orgullo LGTB.
Una actitud que el Ayuntamiento de Madrid investigará y denunciará "por vía penal" ya que, ha dicho el delegado, no puede admitir que se ponga en riesgo la seguridad por "razones sindicales o políticas".
A juicio de la edil popular, ese anuncio implica "una ruptura de las negociaciones" y de hecho "esta mañana han anulado una reunión que había prevista y aquí ha hecho descalificaciones gravísimas".
"Tenemos una plantilla extenuada por la falta de planificación y se han vivido situaciones cercanas a la tragedia", ha lamentado la edil del PP.
Preguntada sobre su opinión por la ausencia de 222 policías a sus puestos de trabajo, la concejal ha dicho que no conoce "las situaciones personales" de cada uno de los agentes pero sí -ha añadido- "la de una plantilla extenuada que en muchas ocasiones ha tenido que trabajar 10, 11 o 12 días seguidos porque les suspenden de manera constante o sistemática los descansos semanales".
"Trabajando esa cantidad de horas es evidente que están llegando a una situación muy complicada, y además en un servicio en el que el estado de alerta es muy intenso", ha incidido la edil.