Los empleados de la residencia de mayores de Manoteras mantienen su encierro

Empleados de residencia de mayores de Manoteras cumplen 14 días de encierro

Un grupo de empleados de la residencia de mayores de Manoteras, en el distrito madrileño de Hortaleza, cumplen este lunes 14 días de encierro en su centro de trabajo en protesta por el aumento de jornadas anuales que, según afirman, se les ha impuesto desde la Comunidad de Madrid, y que les impide conciliar la vida laboral con la personal.

Así lo han denunciado los trabajadores, que aseguran que las medidas les ha venido "impuestas" y "sin posibilidad de negociación" desde la gerencia del Servicio Regional de Bienestar Social de la Comunidad de Madrid.

Según ha explicado un trabajador, el número de jornadas anuales que deben trabajar pasa de 218 (tal y como especifica el convenio colectivo, "todavía en vigor") a 239, y de esos 21 días de más, 16 deben ser trabajados los sábados.

"Teniendo en cuenta que ya trabajamos al menos 24 sábados al año, pasaremos a trabajar 40 como mínimo, además de los 24 domingos y 7 festivos que, como mínimo, ya venimos trabajando", ha explicado uno de los empleados.

Junto a este aumento de las jornadas de trabajo, los empleados se quejan de que "se eliminan las vacaciones de navidad y Semana Santa para todo el personal".

"La conciliación de nuestra vida laboral y familiar se acabó con esto", se ha lamentado, antes de recordar que también se les han aplicado las mismas medidas que al resto de trabajadores públicos, con bajadas de sueldo (primero un 3,3% y luego un 5%, afirman), además de la supresión de la paga extra de navidad o la anulación de "todas las ayudas sociales que reflejaba el convenio".

Unos problemas a los que se suma, según los trabajadores, el "deterioro" que padecen las residencias públicas de mayores, ya que "no se invierte un euro en arreglar absolutamente nada" en estos centros y, en lo que respecta al personal "no se cubren las jubilaciones ni las bajas del personal", lo que contribuye a empeorar la calidad asistencial.

No se trata de la única residencia de mayores de la Comunidad que está llevando a cabo este tipo de protestas, ya que desde principios de febrero los trabajadores de varios centros han mantenido encierros -en muchos casos de 24 horas- para protestar por el "incumplimiento" del convenio colectivo y por la "obligación" que les "imponen" de trabajar los sábados.

El gerente del Servicio Regional de Bienestar Social, Américo Puente, ha explicado que el aumento de jornadas se llevó a cabo ya en 2012, en base a la ley aprobada en 2011 por la Asamblea de Madrid en la que se establecía el aumento de horas de trabajo de los empleados públicos.

Puente ha destacado que el tipo de trabajo que realizan estos empleados -atendiendo a mayores en muchos casos dependientes- requiere que se realicen turnos de mañana, tarde y noche y también de fines de semana, y que ante la imposibilidad de hacer más contratos debido a la situación de crisis se optó por reforzar las jornadas los sábados.

De acuerdo con Puente, no ha habido ninguna voluntad de perjudicar a los trabajadores y, de hecho, se podría haber reforzado también el turno del domingo y no se hizo así.

El gerente del Servicio Regional de Bienestar Social ha dicho comprender la "molestia" que estos cambios producen en los trabajadores, pero ha insistido en que las medidas se aplican dentro de la línea de ajustes que deben realizar las administraciones públicas, y ha negado que no se haya negociado con ellos.