

El alcalde cuestiona la postura del Ejecutivo hacia Marruecos y reclama explicaciones sobre el cambio de postura respecto al Sáhara.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, cargó con dureza este miércoles contra la "exculpación total y absoluta" de Marruecos por parte del Gobierno, y cuestionó qué conocimiento tiene el reino alauí sobre el Ejecutivo de Pedro Sánchez para sostener esa postura. Lo hizo tras participar en la concentración de apoyo a Ceuta celebrada en la plaza de Cibeles.
Almeida cifró en más de 150.000 las personas que se congregaron en Cibeles y sus alrededores, "prácticamente colapsando" la zona, y calificó la respuesta ciudadana de "extraordinaria". El alcalde dijo sentirse orgulloso de dirigir una capital que "responde a cualquier suceso que pase en cualquier lugar de España", y subrayó que la movilización evidencia la solidaridad de Madrid con Ceuta.
Con rotundidad, el regidor afirmó que "por supuesto que el Gobierno lo sabía" de la llegada masiva de migrantes, y recordó que un informe policial previo ya había advertido de "un riesgo grave". A su juicio, el Ejecutivo central "no reaccionó o no quiso reaccionar" ante una amenaza que le había sido comunicada por los cauces oficiales.
Martínez-Almeida señaló al delegado del Gobierno, Francisco Martín, como "uno de los culpables" de la masiva asistencia a la concentración, al asegurar que había intentado "obstaculizar" el acto. A pesar de ello, añadió, "más de 150.000 madrileños han dicho alto y claro que desde la capital de España lanzamos un mensaje de solidaridad a Ceuta y a los ceutíes".
El alcalde también valoró el manifiesto aprobado durante la concentración. Lo describió como "perfectamente asumible por cualquier persona que no tenga un interés particular" y que simplemente atiende "el interés general". Para Almeida, la movilización refleja el posicionamiento de los ciudadanos frente a la política del Gobierno en materia migratoria y en sus relaciones con Marruecos.
Más allá de la crisis de Ceuta, el alcalde extendió su crítica a la complacencia del Gobierno con Marruecos y preguntó públicamente qué explicación existe para el giro español respecto al Sáhara, un cambio de postura que, a su juicio, no ha sido justificado ante la ciudadanía y forma parte de una estrategia más amplia de concesiones al régimen marroquí.