

Las retiradas de efectivo han pasado de 304 en julio a más de 4.000 en septiembre, con una media de casi 130 euros por cada una de ellas.
Los cajeros automáticos que la Comunidad de Madrid ha instalado en municipios rurales de menos de 5.000 habitantes acumularon hasta finales de septiembre 6.044 operaciones, en las que se movieron en torno a 784.000 euros.
Estos aparatos han servido también para hacer 500 consultas de saldo, 75 de últimos movimientos y cinco cambios del código PIN. Las retiradas de efectivo, por su parte, han crecido de forma progresiva, desde las 304 de julio hasta superar las 4.000 en septiembre.
Así lo detalló el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, en un desayuno informativo con la prensa, en el que precisó que estos datos proceden de los 25 dispositivos que ya funcionan en estas localidades.
La medida se incluye en el programa Pueblos con Vida, que prevé instalar 61 cajeros en municipios sin oficina bancaria física. Su finalidad es acercar los servicios financieros a localidades en las que el cierre de sucursales ha forzado a los vecinos a desplazarse para hacer este tipo de gestiones.
Según el Informe de Inclusión Financiera del Banco de España, en los municipios de menos de 5.000 habitantes el efectivo tiene un peso especialmente alto: se utiliza en el 72% de las transacciones, siete puntos más que en el informe de 2023.
El cajero se ha afianzado, además, como la principal vía para conseguir dinero en efectivo para el 79% de la población, frente a apenas el 8,4% de los ciudadanos que prefiere acudir a la ventanilla de su entidad. Estos dispositivos facilitan el acceso al dinero, ahorran desplazamientos a otros municipios y estimulan el gasto en el comercio local.
La meta es que la Comunidad de Madrid sea la primera región de España con cajeros automáticos en todos sus municipios. En el despliegue se ha dado prioridad a los pueblos de la Sierra Oeste golpeados por el gran incendio forestal del verano, en el que se quemaron unas 28.000 hectáreas, como Villamantilla, Zarzalejo, Santa María de la Alameda y Valdemaqueda.
Facilitar el acceso al efectivo impulsa el consumo de proximidad, beneficia a los pequeños comercios y refuerza la capacidad de los municipios para atender a sus vecinos y a quienes los visitan. Las previsiones apuntan a que la red completa de 61 cajeros movilizará unos 30 millones de euros al año, de los que unos 15 se destinarán a comercio, hostelería y servicios de proximidad.
La Comunidad de Madrid ha destinado unos 2,5 millones de euros a la instalación y el mantenimiento de estos cajeros durante tres años.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que la instalación de estos cajeros automáticos en pueblos pequeños es suficiente para frenar el cierre de oficinas bancarias en zonas rurales?
¿Te parece que el efectivo seguirá siendo el método de pago preferido en municipios pequeños o crees que prevalecerá el pago digital?
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