La Comunidad pide precaución en el monte por el riesgo extremo de incendios

La Comunidad pide precaución en el monte por el riesgo extremo de incendios

La Comunidad de Madrid ha hecho un llamamiento a los ciudadanos para que extremen las precauciones en el monte o en las zonas próximas a terreno con vegetación.

La Comunidad pide precaución en el monte por el riesgo extremo de incendios

La Comunidad de Madrid ha hecho un llamamiento a los ciudadanos para que extremen las precauciones en el monte o en las zonas próximas a terreno con vegetación durante estos días con temperaturas muy altas para evitar incendios forestales.

En una nota, la Consejería de Presidencia, Justicia y Portavocía del Gobierno recuerda que las elevadas temperaturas que se registran en la región y la sequedad del terreno han disparado el índice de riesgo de incendios.

Además, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que los termómetros sigan subiendo en los próximos días, llegándose a superar, en algunas zonas, los 40 grados centígrados.

Por ello, desde la Consejería que dirige Ángel Garrido se recuerda a los ciudadanos que está prohibido hacer cualquier tipo de fuego, incluidas barbacoas, en terrenos forestales o próximos a ellos, y en lugares habilitados.

También está prohibido arrojar colillas de cigarros al campo y tirar basura en el monte porque las botellas o los trozos de vidrio podrían convertirse en lupas capaces de originar un fuego.

Además, el uso de maquinaria en terrenos agrícolas requiere de unas normas de seguridad, y no se debe transitar con vehículos de motor por terrenos forestales pues las chispas que desprenden son, en ocasiones, origen de los siniestros.

La Consejería de Presidencia insiste en que se debe informar al Centro de Emergencias de la Comunidad de Madrid, a través del teléfono 112, tanto de una sospecha de incendio como de un fuego ya declarado.

En el caso de que un ciudadano se encuentre inmerso en un incendio no debe emprender acciones por su cuenta para extinguirlo, sino que debe buscar una salida de escape a través de las zonas menos provistas de vegetación, alejándose en sentido contrario al que lleva el viento. En el caso de estar en la montaña se debe ir ladera abajo.