El consejero de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Emilio Viciana, ha defendido este lunes un nuevo modelo de financiación para las universidades públicas, basado en objetivos e individualizado para cada centro. Según ha señalado, este sistema se está desarrollando en el marco de la futura ley madrileña de universidades, con el objetivo de superar el modelo actual, basado únicamente en subvenciones nominativas.
Durante su intervención en los Desayunos Madrid de Europa Press, Viciana ha subrayado que, hasta ahora, las universidades públicas madrileñas no han contado con un modelo de financiación estructurado, sino que han funcionado mediante aportaciones asignadas directamente y gestionadas por cada institución conforme a sus necesidades internas.
El consejero ha puesto en valor el trabajo llevado a cabo por su departamento para obtener y analizar en profundidad los datos necesarios para estructurar el nuevo sistema, algo que, ha afirmado, no se había hecho antes debido a la complejidad y falta de transparencia en la recopilación de información. Este esfuerzo técnico, ha remarcado, permitirá sentar las bases de una financiación más racional, sostenible y ajustada a las realidades de cada universidad.
El modelo propuesto se articulará en torno a tres tipos de financiación. Por un lado, una financiación básica destinada al funcionamiento ordinario de las universidades. En segundo lugar, una financiación específica orientada a cubrir necesidades concretas, como la construcción de nuevas infraestructuras o la rehabilitación de las ya existentes. Y finalmente, como gran novedad, la introducción de una financiación por objetivos que permita evaluar y premiar los resultados y el cumplimiento de metas estratégicas.
Viciana ha precisado que estos objetivos estarán alineados tanto con los intereses de la Comunidad de Madrid como con los fines de cada universidad. Ha señalado la necesidad de tener en cuenta la diversidad entre centros, que pueden especializarse más en docencia o en investigación, y ha defendido una financiación flexible y personalizada que respete la idiosincrasia de cada institución.
En este contexto, ha hecho mención expresa a la Universidad Complutense de Madrid, reconociendo su situación económica delicada. Ha garantizado que el Gobierno regional no permitirá su deterioro y ha mostrado el compromiso de la Consejería de apoyarla con firmeza. "No vamos a dejar caer a la Universidad Complutense", ha declarado, reafirmando que el nuevo modelo de financiación busca precisamente evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.