La secretaria de Enseñanza de CCOO, Isabel Galvín, considera "irresponsables e insensatas" las declaraciones del consejero de Educación, Rafael van Grieken, sobre el 'tranquilo' inicio del próximo curso y la 'reorganización' de espacios internos en centros educativas con obras sin terminar.
Así lo ha manifestado después de que el consejero anunciara que el comedor del colegio Alfredo Di Stéfano de Valdebebas será acondicionado 'circunstancialmente y temporalmente' para albergar nuevas aulas el próximo curso, y que se reorganizará el espacio interno en los centros educativos con obras sin finalizar.
Según CCOO, "no se trata de casos aislados. La situación se repite y pueden llegar a 10.000 niños y niñas los afectados por las construcciones por fases", lo que supone un "flagrante incumplimiento" de la ley que regula los requisitos mínimos que deben tener los centros educativos.
Galvín explica que los problemas son muy variados, "en unos casos supone dar clase en el comedor, en otros hacer los apoyos o la atención al alumnado con necesidades educativas especiales en los pasillos, o bien en ir al parque cercano a realizar Educación Física o en convertir la salida de emergencia en el aula de Música y de Religión".
Además, señala que en algunos centros "tampoco hay sala de profesores ni espacios específicos para la administración y gestión de los centros".
Ante este "grave escenario", ha anunciado que CCOO está realizando "un informe completo y exhaustivo de la situación que presentará próximamente".
El sindicato, que ya ha denunciado ante la Inspección de trabajo y en los tribunales la situación del CEIP Miguel de Cervantes de Getafe, advierte de que "hará lo mismo con cada caso en los que se vulnere el Real Decreto 132/210" que fija los requisitos mínimos que deben cumplir los centros educativos.
"La vulneración de la normativa en materia de construcciones no es puntual sino sistemática, y eso no puede ser pasado por alto ni salir gratis a los responsables políticos que encuentran en esta forma de actuar una vía para perjudicar el interés general y, en particular, el de miles de alumnos que ven vulnerado su derecho a la educación y sufren un agravio comparativo irreparable", según CCOO.
La secretaria recuerda a la Consejería que "su obligación es cumplir" lo que marca la ley en materia de "tamaño de las aulas, la obligatoriedad de que los centros tengan gimnasio, aula de música e informática, aula de usos múltiples, biblioteca o zona de patio que está regulada según la etapa educativa de los niños".
A juicio de Galvín, las palabras ayer del consejero "son irresponsables e insensatas y expresan la falta de respeto y consideración hacia el alumnado, el profesorado y las familias de la escuela pública que está sufriendo un maltrato y una discriminación por parte del Gobierno de Garrido y del Partido Popular", concluye.