Un informe de Accumin sitúa a la capital como la segunda ciudad con el acceso a la vivienda más caro, un 82% por encima de la media nacional.
La escalada de precios en el mercado inmobiliario de la región consolida una brecha significativa respecto a la capacidad adquisitiva de los hogares. Los ingresos netos de un salario familiar deben superar los 4.574 euros mensuales para poder adquirir mediante hipoteca una vivienda tipo de 100 metros cuadrados en la ciudad de Madrid, según recoge el último estudio estadístico sectorial difundido este miércoles por la consultora especializada Accumin Intelligence.
Los datos técnicos del informe sitúan a la capital de España en las posiciones de cabeza del esfuerzo financiero residencial. El requerimiento de ingresos en la urbe madrileña es un 82,96% superior a los 2.500 euros mensuales netos de media estipulados para el conjunto de las 50 capitales españolas examinadas. En la clasificación nacional, el municipio de San Sebastián lidera la tabla de exigencia con 5.074 euros mensuales, seguido por Madrid (4.574 euros) y Barcelona (4.485 euros).
Desde una perspectiva de libre mercado del suelo y optimización de los servicios de proximidad en las coronas metropolitanas, los municipios del entorno de la capital replican esta tendencia de encarecimiento estructural. La presión de los precios obliga a disponer de retribuciones elevadas en localidades vecinas como Getafe (2.950 euros), Móstoles (2.580 euros) y Alcalá de Henares (2.566 euros), valores que superan de forma sistemática la media de las capitales y se equiparan a grandes ciudades catalanas como L'Hospitalet o Badalona.
El estudio de la consultora constata dos realidades socioeconómicas contrapuestas en las zonas costeras y del ARCO Mediterráneo. Por un lado, las ubicaciones de fuerte atracción turística y demanda de inversores extranjeros, tales como Marbella (3.532 euros), Palma de Mallorca (3.477 euros) o Benidorm (2.813 euros), registran incrementos de precios desligados de los salarios de la población local. En el lado opuesto, los municipios con menor tracción internacional como Castellón (1.338 euros), Almería (1.727 euros) o Murcia (1.526 euros) mantienen ratios de contención de costes.
Finalmente, los balances geográficos determinan que las comunidades de Castilla-La Mancha, Castilla y León y Galicia concentran las 15 localidades más asequibles del territorio nacional para formalizar una compraventa residencial. El mapa del suelo con menor presión crediticia del país sitúa a los municipios de Zamora (1.279 euros netos mensuales), Lugo (1.322 euros), Ciudad Real (1.323 euros) y Palencia (1.339 euros) a la cola de los baremos de ingresos requeridos para el acceso formal a la propiedad privada.