
La mortalidad por altas temperaturas en la primera quincena de agosto alcanza cifras críticas, con la Comunidad de Madrid registrando 31 fallecimientos atribuibles al calor.
La Comunidad de Madrid ha registrado 31 muertes atribuibles a altas temperaturas del 1 al 15 de agosto, según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo). En el conjunto de España, las cifras ascienden a 1.108 muertes, 146 más que en el mismo periodo del año pasado, cuando el sistema estimó 962 fallecimientos.
Según MoMo, este dato supone el tercer mayor para los primeros 15 días de agosto desde que comenzó a funcionar este sistema en 2015, siendo solo superado por la cifra de 2018 —cuando se estimaron 1.197 defunciones atribuibles al calor— y de 2022 —con 1.225—.
En cuanto al perfil de los fallecidos en el mencionado periodo, 670 fueron mujeres y 438, hombres. La mayoría, 1.070, tenían más de 65 años, siendo especialmente vulnerable el grupo de mayores de 85 años, que registró 659 defunciones. Esta concentración en las edades avanzadas refleja la particular vulnerabilidad de la población anciana ante las olas de calor extremo.
La distribución por género muestra una mayor mortalidad en mujeres durante este período, tendencia que ha sido consistente en olas de calor anteriores y que especialistas atribuyen a factores como el aislamiento social, la vivienda y el acceso a servicios de apoyo.
Por comunidades autónomas, Cataluña registra el mayor número de muertes (575) asociadas al calor, seguida de Andalucía, con 105, Canarias (75), Comunidad Valenciana (56), Castilla y León (53) y Castilla-La Mancha (41).
A estas le siguen Aragón (35), País Vasco (33), Galicia (31), Comunidad de Madrid (31), Navarra (30), Murcia (12), Cantabria (12), Asturias (12), Extremadura (4), La Rioja (3), Melilla (1) y Baleares (1). En Ceuta, el sistema no estima fallecimientos por esta causa. La concentración de muertes en Cataluña y Andalucía refleja la severidad de la ola de calor en estas regiones durante agosto.
Desde que se activó el Plan Calor 2026 y se puso en marcha MoMo, se estima que han fallecido 4.191 personas por causas relacionadas con las altas temperaturas. A las 1.108 estimadas durante la primera quincena de agosto, hay que sumar las 123 de mayo —contabilizadas a partir del día 22—, las 936 de junio y las 2.024 de julio.
Esta evolución muestra una tendencia creciente de mortalidad por calor a lo largo del verano, con julio como mes más letal hasta el momento. El hecho de que agosto ya esté proyectado para igualar o superar estas cifras refleja la intensidad y persistencia de la ola de calor que ha afectado a España durante toda la estación estival.
El acumulado de 4.191 muertes hasta mediados de agosto sitúa a 2026 en una posición preocupante comparado con años anteriores. Aunque aún faltan datos de la segunda quincena de agosto y del mes de septiembre, que también registran mortalidad relacionada con el calor, las cifras parciales sugieren que 2026 podría convertirse en uno de los años más mortales por altas temperaturas desde que comenzó el monitoreo.
Las olas de calor extremo de 2022 y 2018 fueron históricamente devastadoras, y el patrón de este año indica que las temperaturas excepcionales están generando un impacto similar o superior en la mortalidad, especialmente entre la población mayor.
Los datos subrayan la especial vulnerabilidad de la población de edad avanzada, con más del 96% de las muertes ocurriendo en personas mayores de 65 años. Organizaciones de salud advierten que esta tendencia refleja no solo la exposición al calor extremo, sino también factores como el aislamiento social, la capacidad limitada de autorregulación térmica del cuerpo con la edad, las enfermedades crónicas preexistentes y el acceso limitado a aire acondicionado en viviendas.
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