El informe Situación Madrid 2025 elaborado por BBVA Research estima que el Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad de Madrid podría haber crecido un 3,1% en 2024 y prevé un incremento del 2,8% para 2025, seguido de un avance más moderado del 2,0% en 2026.
De cumplirse estas proyecciones, el PIB regional superaría en 2026 en un 14% el nivel alcanzado en 2019, lo que supondría la segunda recuperación más importante entre todas las comunidades autónomas de España.
Este crecimiento sostenido encuentra su principal motor en el dinamismo del sector servicios, con una contribución destacada del turismo, así como en una demanda interna donde el consumo comienza a recuperar peso. BBVA Research señala que esta evolución se acompaña de una significativa creación de empleo, que podría alcanzar los 135.000 nuevos puestos de trabajo en el conjunto del bienio 2025-2026.
La recuperación del mercado laboral también se refleja en la proyección de la tasa de paro, que podría situarse en el 8,1% en promedio durante 2026. Aunque el grueso de la creación de empleo se concentra en la capital, el informe destaca una aceleración en el ritmo de contratación en el resto de la región en comparación con el año 2023.
No obstante, BBVA advierte de varios factores que podrían actuar como freno al crecimiento regional. Entre ellos, subraya la persistente falta de inversión, especialmente en el mercado de la vivienda, que continúa siendo un cuello de botella estructural. A ello se suma el incremento de los costes laborales, que podría ralentizar el ritmo de creación de empleo en los próximos trimestres.
Asimismo, el envejecimiento de la población está comenzando a restringir la aportación del consumo doméstico al crecimiento, limitando la participación en el mercado laboral y aumentando la dependencia de flujos migratorios, especialmente en sectores de baja productividad.
El informe también señala que el escenario económico madrileño está sujeto a un entorno internacional de alta incertidumbre. Entre los principales riesgos destacan el estancamiento de la demanda en Europa, los eventuales cambios en la política fiscal de Alemania, la posibilidad de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos y la volatilidad en los precios de la energía.
Estas tensiones afectan particularmente al turismo y a las exportaciones de bienes, dos de los vectores clave del crecimiento regional.
BBVA Research concluye que la evolución económica de Madrid dependerá en gran medida de la estabilidad de los mercados globales y de la capacidad de adaptación de sus sectores productivos a un contexto cambiante.