El principio del fin del problema de la Cañada

El principio del fin del problema de la Cañada

La Comunidad y los ayuntamientos de Madrid y Coslada han firmado este miércoles el acuerdo marco social para la recuperación de la Cañada Real, que supondrá el "principio del fin" de la reconversión de una zona con 7.725 vecinos censados y problemas de índole urbanístico y social desde hace medio siglo.

La firma del acuerdo se ha celebrado en la sede de la Comunidad de Madrid y a ella no ha acudido el tercer ayuntamiento implicado en la operación, Rivas-Vaciamadrid, porque su alcalde, José Masa, no está conforme con el contenido del documento, aunque el presidente regional, Ignacio González -que ha achacado la ausencia a motivos "políticos y partidistas"- no ha dudado de que acabará apoyándolo.

Sí han estado presentes los representantes de las asociaciones de vecinos de la Cañada -que abarca 14,4 kilómetros de longitud y hasta 100 metros de anchura-, que han recibido con una calurosa ovación la firma de un acuerdo gestado durante los últimos tres años en más de 150 reuniones de trabajo y cuyo desarrollo será "lo más rápido posible", aunque se prolongará "años", según ha admitido González.

El acuerdo marco consta de cuatro puntos que hacen referencia al urbanismo, a la regularización de la propiedad de la vivienda de los vecinos instalados y censados en Cañada Real -que en algunas zonas padece concentraciones de infravivienda-, a la seguridad ciudadana y a cuestiones de tipo social.

Además, refleja el compromiso de "consolidar" desde el punto de vista social y de seguridad todas las viviendas y locales que permita la ley y el de realojar a quienes estén censados y ocupen infraviviendas o estén en situación de vulnerabilidad.

El Ayuntamiento de Madrid, el termino municipal con más vecinos censados -5.666- de la Cañada, se compromete asimismo a mantener suspendidos los derribos hasta que se materialicen los acuerdos alcanzados.

140430 firma acuerdo canada 02

El presidente de la Comunidad de Madrid ha subrayado que el documento refleja las inquietudes y aspiraciones de los vecinos de la Cañada y que el 100 % de los censados tendrán acceso a la propiedad de su vivienda, siempre que cumplan las condiciones de habitabilidad, aunque el precio del suelo está por decidir.

Tres zonas de actuación

Toda la Cañada Real se ha dividido en tres partes en función de su problemática: los sectores 1 y 2, los más "tranquilos" y que no requieren intervención social especifica; los sectores 3, 4 y 5 en los que se desarrollarán programas nuevos "para atender singularidades" y el sector 6, el más "conflictivo".

Este último sector, próximo a Valdemingómez y al Parque Regional del Sureste, se deja aparte porque, según González, su transformación será más larga y habrá que actuar "de manera más específica, desmenuzando cada problema".

En el sector 6 se sitúan la mayoría de las infraviviendas y locales con problemas de índole delictiva, como el narcotráfico, que requieren de actuaciones en materia de seguridad y por parte de la Delegación del Gobierno, pero fuera de ahí, ha insistido el presidente, se va a "consolidar todo lo legalmente consolidable".

Evitar los nuevos asentamientos

El acuerdo marco establece asimismo que se evitará "la llegada descontrolada de nuevos asentamientos" a la Cañada Real e incorpora el protocolo de seguridad que firmaron en su día todas las administraciones implicadas -incluido el Ayuntamiento de Rivas-, así como el "mapa de delincuencia" y las propuestas para reducir la criminalidad y aumentar la seguridad que recogía.

Incluye además aspectos relativos a la mejora social, laboral, sanitaria y educativa de la zona y trata de dar solución a un problema social que para González "parecía enquistado".

"Principio del fin"

Según la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, representa "el principio del fin" de una problemática en la que el Ayuntamiento trabaja desde hace tiempo, pues fue el primero en censar a los 5.666 vecinos de su término municipal.

"En el Ayuntamiento de Madrid no dejaremos de velar para que en la Cañada Real no se consoliden nuevos asentamientos", ha aseverado Botella, en tanto que el alcalde de Coslada, Raúl López, ha destacado la "valentía, la fuerza y las ganas" de los vecinos de "ver la luz al final del túnel".

No obstante, López ha admitido que el de hoy es "un paso importante" pero "todavía no está todo hecho".

El alcalde de Rivas atisba "incógnitas"

Por su parte, el alcalde de Rivas se quejado de que de que el acuerdo deja muchas "incógnitas", genera "falsas expectativas" sobre el final que no se vislumbra y que va a generar frustración en sus principales beneficiarios".

Según este municipio, no contempla ningún plan social, se limita a reflejar una vaga serie de medidas urbanísticas y no fija quién se responsabilizará de reubicar a las miles de familias que se quedarán fuera de la regularización.