La Justicia checa obliga a Telefónica a pagar 102 millones

La Justicia checa obliga a Telefónica a pagar 102 millones

El Tribunal Constitucional checo desestima el recurso de Telefónica y confirma el pago de 102 millones de euros a accionistas de Cesky Telecom.

Boletín horario Edición de las 12:00 Lunes 5 de octubre

El Tribunal Constitucional de República Checa ha desestimado el recurso de Telefónica por el que buscaba evitar el pago de 35 millones de euros más intereses a dos accionistas de la antigua Cesky Telecom por la compra de la compañía checa en 2005, con lo que el monto total asciende a 102 millones de euros.

La Justicia checa ha determinado que no cabe recurso ante la decisión del Tribunal Supremo del país, que quitó la razón a la 'teleco' española después de que un tribunal inferior determinara que no tenía que indemnizar a los accionistas. "Dado que el Tribunal Constitucional no encontró ninguna violación de los derechos y libertades fundamentales garantizados constitucionalmente de la demandante, rechazó su demanda constitucional fuera de la audiencia oral sin la presencia de los participantes", reza el alto tribunal checo.

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El caso se remonta al año 2005 cuando Telefónica adquirió una participación mayoritaria de Cesky Telecom en el proceso de privatización a un precio de 502 coronas checas (20,78 euros) por título, pagados al estado checo. Posteriormente, el Gobierno de República Checa obligó a Telefónica a lanzar una OPA para hacerse con el total de la empresa, adquiriendo las acciones por 456 coronas checas (18,88 euros).

Los accionistas minoritarios Lexburg y Venten, empresas de origen chipriota y vinculadas al inversor Pavel Tykac, iniciaron un proceso legal para reclamar un pago compensatorio por esta reducción en el precio de las acciones.

Telefónica también vertió críticas en su recurso a la designación del perito encargado de revisar el caso, acusándole de parcialidad, y denunció la aplicación retroactiva de ciertas normas, a pesar de que en el momento de la operación se cumplían los requisitos.

La compañía española dejó el mercado checo posteriormente y vendió su filial O2 Czech Republic al grupo inversor PPF, pese a ello mantuvo la responsabilidad legal sobre la operación ejecutada en 2005.