La consejera madrileña reclama un pacto de Estado sobre el Estatuto Marco y denuncia que la ministra está "sola" frente a las comunidades autónomas, los sindicatos y los profesionales
Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha acusado este miércoles a la ministra de Sanidad, Mónica García, de no escuchar a las comunidades autónomas en la negociación del Estatuto Marco. Tras el pleno extraordinario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, Matute ha reclamado un pacto de Estado para evitar que el conflicto derive en “la peor huelga médica de la historia”.
La consejera ha subrayado que las comunidades autónomas mantienen una "unidad absoluta" frente al planteamiento del Ministerio de Sanidad y ha situado a Mónica García en una posición de "soledad" política e institucional. “Le hemos pedido a la ministra que nos escuche, le hemos pedido a la ministra que nos haga caso”, ha afirmado ante los medios.
Para ilustrar su postura, Matute ha utilizado una comparación vial: "Si hacemos el símil de una carretera, a lo mejor la ministra se tiene que dar cuenta de que todos los coches van en contra de la circulación y ella es la única que va en la buena dirección porque es que está sola". Con esta imagen, la consejera ha querido evidenciar el aislamiento de García en la negociación.
Matute ha insistido en que las comunidades autónomas ya han ofrecido "muchas oportunidades" a la ministra y ha defendido que la solución al conflicto exige un "acuerdo estatal" impulsado desde el propio Ministerio de Sanidad.
Este miércoles, las comunidades autónomas han registrado una carta en el Ministerio en la que sostienen que la resolución del conflicto generado por la reforma del Estatuto Marco requiere una respuesta estatal. En el escrito, según ha explicado Matute, los gobiernos autonómicos recuerdan que es el Ministerio quien posee la capacidad para modificar la normativa y atender las demandas planteadas.
La consejera ha acusado a Mónica García de “retorcer una realidad en la que solo vive ella” y ha advertido de que la gestión del Ministerio está provocando más tensión en el sistema sanitario. A su juicio, la falta de acuerdo está derivando en una huelga indefinida, un aumento de las listas de espera, mayor presión asistencial sobre los profesionales, desconcierto entre los sanitarios y peor atención a la población.
"La ministra se ha quedado sola y está sola por su ineficiencia y ya no tiene el apoyo ni de los profesionales, ni de los sindicatos, ni de las comunidades autónomas", ha remarcado Matute con tono crítico.
La consejera madrileña ha definido a Mónica García como “un caballo de Troya” dentro del sistema sanitario y ha sostenido que su gestión “está reventando el sistema”. También ha asegurado que la ministra ha perdido “la auctoritas y la potestas”, en referencia a la autoridad política y a la capacidad efectiva de dirigir el conflicto.
Aunque ninguna comunidad autónoma se ha levantado de la reunión en señal de protesta, como ha ocurrido en otras ocasiones, Matute ha pedido a la ministra que no se pierda más tiempo en "reuniones estériles". A su juicio, el encuentro de este miércoles no ha servido para ofrecer soluciones, sino para aumentar el desconcierto y la confrontación entre los actores implicados.
La consejera ha sostenido que este tipo de reuniones “pretenden generar desconcierto y confrontación entre las categorías profesionales y entre las administraciones”. Por ello, ha reclamado un cambio de método y una negociación con capacidad real para responder a las reivindicaciones del colectivo médico.
Matute ha insistido en que la negociación del Estatuto Marco no puede limitarse al Ministerio de Sanidad. La Comunidad de Madrid reclama la incorporación de los ministerios de Función Pública, Trabajo y Seguridad Social, al considerar que las condiciones laborales, la clasificación profesional y el impacto económico de la reforma exceden el ámbito estrictamente sanitario.
La consejera también ha exigido una memoria de viabilidad técnica, jurídica y económica. A su entender, cualquier reforma que afecte a la organización del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud debe contar con garantías suficientes y con una evaluación precisa de sus consecuencias para las comunidades autónomas.
Matute ha criticado que el Consejo de Ministros haya dado luz verde al anteproyecto de Estatuto Marco “con nocturnidad y alevosía”. La consejera ha denunciado que el texto no ha sido consensuado ni con los médicos ni con las comunidades autónomas, lo que ha calificado como una “falta absoluta de lealtad institucional” y de "inteligencia emocional".
La Comunidad de Madrid considera que el Ministerio ha impulsado la reforma sin medir el rechazo de los profesionales ni el impacto organizativo en los servicios autonómicos de salud. Para Matute, esta forma de actuar agrava el malestar en un colectivo sometido a una elevada presión asistencial.
“Esto es un disparate, es una locura”, ha afirmado la consejera madrileña. Matute ha defendido que el Sistema Nacional de Salud es "nuestro mayor tesoro" y ha pedido evitar que se rompa por la actuación de “una persona que no escucha”.