
El Pleno rechaza dos decretos consecutivos en la misma jornada: uno que prohibía desahucios vulnerables y otro que renovaba automáticamente contratos de alquiler.
El Pleno del Congreso rechazó el viernes dos decretos ley de vivienda impulsados por el Gobierno, con los votos combinados del PP, Vox, Junts, PNV, Coalición Canaria y UPN.
El primero, que incluía la prohibición de desahucios a personas vulnerables y la prórroga de los contratos de alquiler que vencen este año, cayó con 178 votos en contra frente a 172 a favor. Poco después, el segundo decreto —que establecía la renovación automática de contratos y una indemnización de doce mensualidades si el propietario decidía no renovar— fue derogado con 184 votos en contra frente a 166 a favor.
Ambas normas quedaron derogadas tras apenas unas horas de vigencia. El primer decreto estuvo en vigor poco más de 24 horas, desde las cero horas del jueves hasta la votación del viernes. El segundo apenas sobrevivió unas pocas horas: entró en vigor a las cero horas del viernes y fue tumbado en la misma jornada.
Durante el debate, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, había pedido a los grupos de oposición, y en particular a Junts, que se movieran a la abstención para permitir la convalidación de las normas. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, subió a la tribuna para lanzar un aviso a quienes votaran en contra: "La historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan".
El ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, acusó al PP, Vox y Junts de "traicionar al pueblo" para servir al "rentismo". "Ustedes defienden a los ricos, no tienen bandera ni vergüenza", declaró, calificando además de "vendepatrias" a quienes, según señaló, anteponen los intereses de grandes multinacionales a los de los ciudadanos.
A petición de PSOE y Sumar, ambas votaciones fueron públicas y por llamamiento: cada diputado se puso en pie desde su escaño para pronunciar su voto a viva voz. El líder de Vox, Santiago Abascal, y varios de sus compañeros aprovecharon el momento para añadir también "No a la traición" o "No al gobierno corrupto".
El primer decreto prohibía los desahucios de personas en situación de vulnerabilidad social y económica y establecía la prórroga automática de los contratos de alquiler que vencían en 2025. Contemplaba además prórrogas extraordinarias para casos de vulnerabilidad y para viviendas situadas en zonas de mercado residencial tensionado, que podían alcanzar un año y tres años respectivamente.
El segundo decreto ley, impulsado por Sumar a petición del Sindicato de Inquilinas, establecía que, una vez transcurridos al menos cinco años de duración del contrato —o siete si el arrendador fuese una persona jurídica—, el alquiler se prorrogaría obligatoriamente por plazos sucesivos de cinco años.
Si el propietario decidía no continuar con el arrendamiento, la norma le obligaba a indemnizar al inquilino con un importe equivalente a, como mínimo, doce mensualidades de la renta de una vivienda de características similares. Esta indemnización quedaba excluida en determinados supuestos: cuando el propietario, siendo persona física, necesitara la vivienda para sí o para familiares de segundo grado; cuando el inquilino no hubiera habitado la vivienda durante más de seis meses en los doce anteriores a la notificación; o cuando dispusiera de otra vivienda apta en el mismo municipio.
La presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, cerró ambas votaciones con la misma fórmula: "En consecuencia, queda derogado el decreto ley".
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que el rechazo de estos decretos afectará a la disponibilidad de vivienda asequible en tu comunidad autónoma?
¿Qué medidas alternativas te gustaría que impulsaran los grupos parlamentarios para abordar la crisis de vivienda?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
Comentarios (0)