
Fuentes municipales niegan que el Gobierno local haya impulsado la supresión de estas medidas y sostienen que la negociación del nuevo convenio de la plantilla de la Policía Local sigue abierta.
El policía local de Parla Jorge Bravo, que estuvo 14 días en huelga de hambre para reclamar un cambio de turno, ha acusado a la Jefatura de la Policía Local de haber maniobrado para "suprimir" anexos sobre conciliación en un primer borrador de las mejoras del convenio de la plantilla. La acusación se produce en el marco de la negociación del nuevo acuerdo y fuentes municipales han rechazado esa versión.
Bravo mantenía la expectativa de que el nuevo texto incorporase medidas de conciliación familiar que respaldasen los cambios de turno en situaciones de necesidad acreditada, después de las negativas al cambio de turno y también a su inscripción en una comisión de servicio en otro municipio.
Según los documentos a los que ha tenido acceso Europa Press, un apartado del convenio recogía que, por motivos de conciliación de la vida personal, familiar y laboral, podían crearse puestos "adaptados específicamente para atender las necesidades acreditadas de conciliación". Para el agente, la desaparición de ese contenido del borrador avala su denuncia.
El texto también abría la puerta a responder a necesidades urgentes. En ese supuesto, el Cuerpo podría cambiar el turno a los policías "cuando existan razones de urgencia o situaciones personales que requieran una respuesta inmediata en la organización del tiempo de trabajo".
De acuerdo con esa redacción, el borrador del convenio permitía en marzo dar salida a casos como el de Bravo. Además, el nuevo acuerdo incorporaba un anexo al artículo trece que incluía "específicamente la posibilidad de que jefatura cambie de turno o adapte el horario a quien lo necesite por cuestiones de conciliación familiar".
Uno de los sindicatos que participan en las conversaciones sostiene que, en ese momento, la negociación del nuevo convenio estaba "cerrada" y que las cláusulas de conciliación familiar ya formaban parte del texto pactado.
Según el relato de Bravo, el 7 de abril, dos días antes de la votación del nuevo acuerdo, el sindicato remitió otro borrador en el que se había "eliminado el anexo". "Le pregunto al delegado sindical y me dice que se ha eliminado porque así lo ha pedido jefatura", explica Bravo.
El funcionario interpreta que Jefatura pidió retirar las mejoras en conciliación, precisamente las que, en su opinión, habrían permitido resolver el conflicto, "a cambio de aceptar otras mejoras para la plantilla".
Frente a esa versión, fuentes municipales han negado que el Gobierno local haya actuado para suprimir esas medidas de conciliación de la plantilla. Esas mismas fuentes insisten en que las "negociaciones siguen abiertas".
Bravo sostiene, sin embargo, que lo ocurrido evidencia que el problema no reside únicamente en que la conciliación no figure en el convenio. "Esto demuestra que no es que Parla me impida conciliar porque la conciliación no esté en el convenio, sino que Parla va a hacer todo lo que esté en su mano para impedir que el convenio recoja el derecho a conciliar", ha declarado el agente local.
El policía añade que, a su juicio, resulta especialmente grave que esta situación coincida con la difusión municipal de iniciativas vinculadas a la conciliación. "Lo más indignante de todo esto es que mientras hacían esta maniobra, el Ayuntamiento se ha estado dando bombo sacando un 'programa para ayudar a la conciliación de los parleños' para lavar su imagen". "Y esto mientras obligaban a los sindicatos a sacar la conciliación del convenio colectivo de sus trabajadores municipales", ha lamentado.
Por motivos médicos, Bravo considera improbable retomar la huelga de hambre, aunque ya avanza que prepara "una acción futura". "Evidentemente, no puedo dejar esto así: lo que pido no es un capricho ni una preferencia, sino una necesidad familiar acuciante", ha valorado.
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