Desarticulada una organización criminal de prostitución en Móstoles

Desarticulada una organización criminal de prostitución en Móstoles

La organización mantenía a unas veinte víctimas convivientes en un chalet-club de Móstoles bajo control mediante engaño y coerción.

Boletín horario Edición de las 14:00 Martes 6 de octubre

Agentes de la Policía Nacional han detenido a 16 personas que, según la investigación, formaban parte de un entramado criminal dedicado a la explotación de mujeres que ejercían la prostitución en un chalet-club de Móstoles. El grupo se organizaba en varios niveles especializados bajo la dirección de cuatro mujeres de la misma familia, que gestionaban la actividad y ordenaban al resto de integrantes.

Las líderes impartían instrucciones a encargadas, conductores y personal de seguridad para el funcionamiento del establecimiento. Ellas determinaban qué mujeres ocupaban cada 'plaza' y recurrieron al engaño para que las víctimas aceptaran trabajar en el lugar. Para mantener el control contaban con una mano derecha y con tres prostitutas de confianza encargadas de vigilar el funcionamiento y suministrar sustancias a clientes y a víctimas con adicciones.

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La estructura incluía además a dos hombres responsables de la seguridad, las cámaras, la publicidad de las mujeres y el contacto con los clientes. Los pagos se efectuaban en metálico o a través de una plataforma de pago, y el grupo utilizaba cinco testaferros para ocultar el dinero y desvincular los beneficios de las dirigentes.

Control total sobre las víctimas

La organización mantenía totalmente sometidas a las mujeres explotadas en el chalet-prostíbulo, donde llegaban a convivir unas veinte víctimas. Las víctimas eran obligadas a dormir hacinadas en el sótano, un espacio acondicionado únicamente para maximizar beneficios. Tres hombres —parejas de tres de las cabecillas— se ocupaban de trasladar a las mujeres a domicilios cuando los clientes lo solicitaban.

Las normas imponían que no pudieran elegir clientes, que debían estar disponibles las veinticuatro horas y que abonaran gastos como 20 euros semanales por limpieza, además de otros costes impuestos verbalmente. Una vez integradas en la organización se les exigían prácticas sexuales adicionales y humillantes, mantener la luz encendida y consumir u ofrecer sustancias estupefacientes a los clientes para aumentar el beneficio económico.

Detenciones y hallazgos

El entramado estaba compuesto en España por al menos 16 personas. Todos fueron detenidos como presuntos autores de los delitos de organización criminal, delitos relativos a la prostitución, salud pública y blanqueo de capitales. En el registro se intervinieron cuatro teléfonos móviles utilizados para la gestión de citas y envío de dinero, más de 800 euros en efectivo y sustancias estupefacientes, entre ellas cocaína y cristal.

Como resultado de la operación fue liberada una de las víctimas y los detenidos quedaron a disposición judicial.