
Los trabajos de la Red Gestactiva asocian la actividad física supervisada de la madre con un crecimiento fetal más adecuado y un menor IMC del niño al año de vida.
Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han desarrollado tres estudios cuyos resultados apuntan a que el ejercicio durante el embarazo influye en la salud del bebé hasta su primer año de vida.
La UPM ha informado de que los investigadores detectaron diferencias en el índice de masa corporal (IMC) de los niños a los 12 meses, junto con resultados favorables en el crecimiento fetal y en parámetros neurológicos, cuando la madre había practicado ejercicio durante la gestación. Mantenerse activa, siempre "de forma controlada y supervisada", tiene "importantes beneficios para ella", según concluyen los trabajos.
Las tres investigaciones, impulsadas por la Red de Investigación Gestactiva que coordina la UPM, señalan que un programa de ejercicio físico "diseñado y supervisado" durante el embarazo podría asociarse con "un crecimiento fetal más adecuado", con ciertos resultados favorables en la evaluación neurológica del recién nacido y con diferencias en la evolución del IMC durante los primeros meses de vida.
El punto de partida de la investigación es una pregunta: ¿puede lo que ocurre durante el embarazo condicionar la salud posterior del niño? Los resultados apuntan en esa dirección y conectan con la llamada programación fetal y con la teoría de los Developmental Origins of Health and Disease (DOHaD), que estudia cómo ciertas exposiciones en etapas críticas del desarrollo pueden marcar la salud futura.
"Uno de los hallazgos más novedosos se ha observado precisamente después del nacimiento", ha explicado el investigador del INEF-UPM y coautor de los trabajos Rubén Barakat, quien precisó que uno de los estudios siguió la evolución de los niños a los 1, 2, 4, 6 y 12 meses.
Durante el primer semestre de vida, la evolución del IMC fue similar en ambos grupos. A los 12 meses, en cambio, los hijos de las mujeres que habían seguido adecuadamente el programa de ejercicio presentaban un IMC medio inferior al del grupo de control: 16,49 frente a 17,10 kg/m2 en el análisis por protocolo. Este trabajo se publicó en la revista científica internacional Frontiers in Global Women's Health.
Otro de los estudios, publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise, analizó la influencia de un programa de ejercicio prenatal supervisado sobre el crecimiento fetal.
Las participantes practicaron ejercicio de intensidad moderada desde aproximadamente la semana 11 de gestación hasta el parto, con un modelo híbrido que combinaba una sesión presencial semanal en el hospital y dos sesiones online.
Entre las mujeres incluidas en el análisis por protocolo, el grupo que realizó ejercicio no registró ningún caso de macrosomía, mientras que en el grupo con atención obstétrica habitual la incidencia fue del 7,3%. El estudio definió la macrosomía como "un peso al nacimiento superior a 4.000 gramos".
"Los resultados refuerzan la hipótesis de que un programa prenatal estructurado puede contribuir a favorecer un crecimiento fetal adecuado y muestran, además, la posibilidad de combinar sesiones presenciales y online para facilitar el acceso a programas de ejercicio supervisado durante el embarazo", ha señalado Barakat.
La tercera investigación, publicada en Journal of Physical Activity and Health, examinó la posible relación entre distintos tipos de ejercicio durante el embarazo y algunos parámetros de la evaluación neurológica neonatal. Los autores compararon programas aeróbicos, de fuerza y combinados con un grupo de control, y hallaron "diferencias favorables en el reflejo de tracción neonatal en el grupo que realizó ejercicio combinado frente al grupo de control".
"Aunque se trata de un resultado específico que requiere seguir estudiándose con mucha rigurosidad y cautela, amplía el interés por analizar los posibles efectos del ejercicio materno no solo sobre variables relacionadas con el crecimiento, sino también sobre determinados aspectos funcionales del recién nacido", han afirmado los investigadores.
Los expertos consideran "especialmente interesante estudiar si el ejercicio materno puede modificar determinados procesos biológicos durante el desarrollo fetal". Por eso, entre sus futuras líneas de trabajo figuran posibles mecanismos metabólicos, placentarios, moleculares y epigenéticos.
"Los trabajos publicados hasta ahora no demuestran que exista un mecanismo epigenético concreto que explique los resultados", ha precisado Barakat. Aun así, considera que ciertas asociaciones que persisten tras el nacimiento, como la diferencia de IMC a los 12 meses, abren una nueva vía para estudiar cómo determinadas condiciones del embarazo podrían vincularse con "la salud posterior de la descendencia".
La Red Gestactiva agrupa a investigadores y profesionales de instituciones académicas y sanitarias de España y de otros países. Participan, entre otros, la UPM como coordinadora, los hospitales universitarios Severo Ochoa, Puerta de Hierro Majadahonda, Clinic y Vall d'Hebron, además de universidades y centros de investigación de Portugal, Noruega, Suecia, Canadá, Estados Unidos, China y Argentina. La red cuenta también con el respaldo del Consejo Superior de Deportes.
Uno de los rasgos que distinguen a Gestactiva es su apuesta por un modelo que une a profesionales de las Ciencias de la Actividad Física y del Deporte con especialistas sanitarios, sobre todo del ámbito de la Obstetricia y la Ginecología.
Por ello, la red lleva a cabo parte de sus intervenciones en el propio hospital y en coordinación con los equipos que realizan el seguimiento obstétrico. Este enfoque acerca los programas de ejercicio supervisado al lugar donde se presta la atención sanitaria durante el embarazo.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Te sorprende que el ejercicio durante el embarazo pueda influir en la salud del bebé hasta pasado su primer año de vida?
¿Crees que los resultados de estos estudios deberían cambiar las recomendaciones que se dan a las embarazadas sobre actividad física?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
Comentarios (0)