El centrocampista del Atlético de Madrid firma su quinta titularidad en el torneo tras una temporada irregular en el club madrileño, reivindicándose en la competición internacional.
La selección española se clasificó para la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá tras derrotar en semifinales a Francia (0-2). El centrocampista del Atlético de Madrid Álex Baena firmó una nueva actuación notable en su quinta titularidad en el torneo, una constancia quizá no tan esperada antes del inicio de la competición.
El pasado 25 de mayo, Luis de la Fuente hizo pública la lista de España para la Copa del Mundo 2026. Una nómina de 26 jugadores entre los que se encontraba Baena pese a su irregular temporada con el Atlético de Madrid. El almeriense no tuvo el rendimiento esperado en su primer curso a las órdenes de Diego Pablo Simeone, acumulando 46 partidos disputados —18 saliendo desde el banquillo—, dos goles y tres asistencias, lejos de los siete goles y 10 asistencias firmados el curso anterior.
«A Álex Baena le conozco desde que tenía 15 años, sé que en este Mundial se va a reivindicar», dijo el técnico riojano en la rueda de prensa posterior a anunciar la lista de convocados. Baena, quien apenas jugó media hora en la Eurocopa de Alemania de 2024, siempre fue fijo en las convocatorias de De la Fuente, participando en cuatro de los seis partidos de clasificación para el Mundial.
En el torneo, ante las bajas en el extremo izquierdo de Nico Williams y Víctor Muñoz, todas las miradas apuntaban al andaluz para ser titular, pero De la Fuente optaría por Pablo Paez «Gavi». Sin embargo, el resultado no fue el esperado, con un decepcionante empate sin goles ante Cabo Verde en el que Baena no dispuso de ni un solo minuto. Un partido que sería un punto de inflexión para España y para el almeriense.
Frente a Arabia Saudí, De la Fuente realizaría dos cambios, uno de ellos dando entrada a Baena, que formó parte activa de la goleada (4-0). Su rendimiento le hizo ganarse el estatus de titular para el último partido de la fase de grupos ante Uruguay, donde sería decisivo marcando el único tanto de la victoria que certificó la primera posición del Grupo H para la «Roja».
Gran partido al que dio continuidad en los dieciseisavos de final frente a Austria. En el SoFi Stadium, Baena firmó su mejor actuación en el campeonato, siendo más participativo y desequilibrante que en partidos anteriores. Completó con una asistencia a Pedro Porro para el segundo de los tres goles anotados por España. Centró siete veces al área y generó cinco ocasiones, el que más en el partido.
Menos brillante estuvo en los octavos de final frente a Portugal y cuartos ante Bélgica. En ambos fue sustituido, acumulando 130 minutos en los que sus ayudas defensivas a Pedro Porro fueron una constante. Mismo perfil de trabajo que vistió ante Francia, donde su esfuerzo para defender a Bradley Barcola y Desire Doué fue clave para frenar al mejor ataque del torneo. Participó en 43 acciones con balón, completó 22 pases, centró tres veces a puerta y generó una ocasión.
Con el bagaje de lo que va de torneo a su favor, Baena apunta a repetir titularidad en el partido por el título ante Argentina o Inglaterra. Sería la tercera final que disputaría de inicio defendiendo la camiseta de España, después de la del Europeo Sub-21 de 2023 frente a Inglaterra y la de los Juegos Olímpicos de París 2024, en la que anotó uno de los tantos en el triunfo del combinado dirigido por Santi Denia.
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