La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a 36 años de prisión a Dilawar Hussein por el asesinato de tres hermanos en la localidad de Morata de Tajuña, a quienes mató a golpes con una barra de hierro el 17 de diciembre de 2023. El tribunal le considera autor responsable de tres delitos de homicidio y de un delito de quebrantamiento de condena, apreciando la atenuante de alteración psíquica leve. Además de la pena de cárcel, se le impone una multa de 1.350 euros y una medida de libertad vigilada durante ocho años.
La sentencia, que se apoya en el veredicto unánime del jurado popular emitido el pasado 30 de octubre, subraya la especial violencia y peligrosidad del acusado, que empleó un objeto contundente “largo, rígido y pesado” para golpear reiteradamente en la cara y en la cabeza a sus víctimas hasta causarles la muerte por traumatismo craneoencefálico. Los magistrados consideran proporcionadas las penas solicitadas por el Ministerio Fiscal, atendiendo a la brutalidad de los hechos y al modo de ejecución.
El móvil del crimen fue una deuda de 60.000 euros que dos de las hermanas mantenían con el acusado, después de haber sido víctimas de una estafa amorosa a través de internet. Las mujeres habían solicitado el préstamo a Dilawar, conocido como ‘el Negro’, que regentaba un locutorio y había sido inquilino en la vivienda familiar.
Durante el juicio, el propio acusado admitió los asesinatos y aseguró que escuchaba “voces” y veía “fantasmas”, afirmando que su cabeza “no estaba bien”. Pese a ello, el jurado descartó las atenuantes de confesión y arrebato reclamadas por la defensa. La Sala sí aprecia una leve disminución de sus capacidades intelectivo-volitivas, derivada de un trastorno de personalidad con rasgos paranoides, aunque considera que en ningún caso anulaba su capacidad de comprender y dirigir sus actos.
Antes del crimen, el acusado tenía en vigor una orden de alejamiento dictada por un juzgado de Alcalá de Henares en septiembre de 2023, tras varias denuncias por acoso y amenazas. La sentencia recoge que, tras cometer los asesinatos, regresó días después al domicilio para intentar quemar los cuerpos, lo que permitió a los investigadores encontrar indicios clave en la inspección ocular.
Los cadáveres fueron hallados en enero de 2024, apilados y parcialmente calcinados en el interior de la vivienda, después de que los vecinos alertaran de la prolongada ausencia de los hermanos. La detención se produjo el 22 de enero, y el acusado ingresó en prisión provisional por orden del Juzgado de Instrucción número 5 de Arganda del Rey.