Los hechos ocurrieron esa madrugada, cuando los agentes se personaron a una zona en la que había varios jóvenes bebían alcohol en la vía pública y sin cumplir las medidas de distanciamiento ni mascarilla. Al ser advertidos de los incumplimientos y tras un forcejeo, los participantes en el botellón respondieron lanzando piedras a los agentes y a su coche, que ha quedado muy dañado y fuera de servicio.
Los responsables ya han sido denunciados, quedando a disposición judicial. En el atestado recogen fotos del estado en el que quedó la patrulla y los trajes de los policías.