Coca-Cola Iberian Partners prevé dar "plena operatividad a lo largo de 2016" a las instalaciones de su anterior embotelladora de Fuenlabrada para transformarlas en un centro de operaciones industriales y logísticas (COIL), según ha apuntado en un comunicado.
La multinacional ha asegurado que "mantiene su apuesta por el desarrollo de su centro de Fuenlabrada dentro del marco estratégico de su mapa industrial" y que su puesta en marcha supondrá una inversión, en 2016, de más de cinco millones de euros.
"Tras cerca de dos años en los que permanecieron cerradas, se están acometiendo diversas tareas de limpieza y adaptación de sus redes de suministro de energía, agua y de seguridad para que puedan desarrollarse las nuevas actividades del centro", ha detallado.
Según la compañía, responde así a la demanda de los trabajadores de la citada planta, que han solicitado de forma reiterada que devuelva la carga laboral a la planta madrileña.
El centro dará servicios logísticos en las diferentes fases de su cadena de valor (producción, comercialización y distribución), dentro del plan Industrial de Coca-Cola Iberian Partners en España y Portugal, ha destacado.
Estará conectado con los sistemas de gestión de cada una de las plantas de la empresa en la Península Ibérica para centralizar los planes de mantenimiento de cada uno de los centros industriales.
Ha avanzado que el centro se convertirá en la base de I+D de las operaciones logísticas de la compañía y se encargará de las tareas de clasificación del vidrio retornable devuelto de los clientes en la zona centro y de su distribución a las fábricas conforme a las producciones asignadas.
También actuará como almacén de producto acabado, para que pueda regular los niveles de 'stock' de la red logística y asegurar el suministro en periodos punta y valle.
Para la compañía, la creación de este centro da cumplimiento al auto de la Audiencia Nacional sobre la reincorporación de los trabajadores de la planta de Fuenlabrada, que apuntaba que su apertura como centro logístico y no como fábrica "era una manifiesta voluntad de concluir pacíficamente el conflicto".
La empresa inició hace unas semanas un plan de comunicación a los 175 trabajadores del centro para informarles de estas actividades, los calendarios de puesta en marcha de cada una de las tareas y de la planificación, ha señalado.
El pasado domingo, unas cuatrocientas personas se manifestaban en el parque del Oeste de Madrid para exigir que la dirección de la empresa devuelva la carga laboral a la planta de Fuenlabrada.
En un acto convocado por Ganemos Madrid, los manifestantes mostraron su apoyo a los trabajadores de Fuenlabrada, que consideran que "la empresa paga el salario, pero no da trabajo efectivo", lo que a su juicio podría abrir un proceso judicial nuevo por fraude si de nuevo interviniese la inspección de Trabajo.
En abril de 2015 el Tribunal Supremo confirmó la nulidad del despido colectivo de la Audiencia Nacional, y en julio la Audiencia ordenó a la empresa que repusiera a los empleados en sus puestos de trabajo.
Un mes después, Coca-Cola anunció la reapertura de la planta de Fuenlabrada, como centro de operaciones industriales y logísticas, en cumplimiento de la sentencia del Supremo.