El seleccionador español, Luis de la Fuente, ha apuntado a la gran cantidad de partidos y la falta de recuperación como principales causas del aumento de lesiones en el fútbol actual.
Durante una entrevista en El Larguero de la Cadena Ser, el técnico subrayó que la exigencia para los jugadores es cada vez mayor debido a la falta de tiempo para descansar entre encuentros y la escasez de pretemporadas. Afirmó que la selección no es responsable de esta situación y reclamó un debate pausado para abordar soluciones a este problema.
"Hay muy poca recuperación, el futbolista tiene que jugar al límite y eso aumenta los riesgos de lesiones", explicó De la Fuente. Además, sostuvo que es necesario plantear un diálogo entre todos los actores del fútbol para rediseñar los calendarios y evitar la sobreexigencia a la que están sometidos los jugadores. "El problema no son los partidos de la selección, sino los 70 encuentros que juegan antes", defendió, dejando claro que el equipo nacional apenas representa una pequeña parte de la carga global de partidos.
El seleccionador recalcó que no es cuestión de buscar culpables, sino de coordinar mejor las temporadas para proteger a los futbolistas. "Hay que gestionar los partidos de otra manera. Hay que sentarse a dialogar entre UEFA, FIFA, clubes, asociaciones y futbolistas para llegar a un acuerdo que permita planificar mejor las competiciones", comentó De la Fuente, haciendo hincapié en la importancia de la opinión de los propios jugadores, que son quienes sufren estas consecuencias.
Respecto a las lesiones recientes de Dani Carvajal y Rodri Hernández, De la Fuente lamentó la baja de ambos, a quienes calificó como "insustituibles". También mencionó la situación de Nico Williams, quien fue descartado por precaución tras no evolucionar favorablemente de sus molestias físicas.
En cuanto a su futuro, De la Fuente explicó que la renovación de su contrato no ha sido aún efectiva debido a las tensiones y el contexto de incertidumbre en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), marcada por la falta de estabilidad tras la crisis institucional. "Mi contrato debería haberse resuelto ya, pero ha habido presiones y temores a una posible inhabilitación", afirmó, aunque se mostró confiado en que todo se resolverá una vez que la situación interna de la RFEF se aclare.
El seleccionador, cuyo contrato actual se extiende hasta después del Mundial, manifestó que está tranquilo y feliz en su cargo, aunque espera que su situación contractual se solucione pronto. "Soy feliz y quiero seguir siéndolo, pero deseo que esto se resuelva cuanto antes por el bien del fútbol español", concluyó.