Max Verstappen y otros pilotos critican duramente la pista tras registrarse tan solo cuatro maniobras de adelantamiento en toda la carrera.

El estreno del circuito urbano de Madring en el Gran Premio de España ha dejado un balance desigual en la Fórmula 1. La organización logística y el ambiente en los aledaños de IFEMA recibieron elogios generalizados de equipos y afición, pero el apartado deportivo quedó en evidencia: apenas cuatro maniobras de adelantamiento en toda la carrera bastaron para desatar las críticas de la parrilla y los analistas especializados.
El cuatro veces campeón del mundo Max Verstappen encabezó los reproches y calificó el trazado como "la peor pista en la que ha corrido en décadas" en sus redes sociales. "No hay ninguna oportunidad real; a este circuito le falta vida", lamentó el neerlandés, que llegó a ironizar proponiendo que le cedieran el plano para rediseñarlo él mismo.
Las quejas de la parrilla apuntaron a varios puntos concretos del trazado, que propició únicamente cuatro adelantamientos durante la carrera. Lando Norris y Valtteri Bottas coincidieron en que la recta más larga del circuito desemboca en una secuencia estrecha y fácilmente bloqueable, lo que impide colocar los monoplazas en paralelo para atacar. Norris propuso eliminar las curvas 18 y 19 y conectar la 17 directamente con la 20 mediante una gran horquilla al estilo de Austin.
El sector intermedio también concentró críticas de pilotos de F1 y de las categorías soporte, que denunciaron atascos peligrosos. Fernando Alonso y Bottas advirtieron sobre la escasa visibilidad en curvas trazadas a más de 260 kilómetros por hora con coches en vuelta lenta. Alonso añadió que algunas esquinas concebidas para ser espectaculares se acaban tomando tan a fondo con los monoplazas actuales que la exigencia sobre el piloto resulta "prácticamente nula".
La prensa especializada internacional apuntó en la misma dirección: el recinto acumula demasiados ángulos rectos encajonados, propios de las pistas temporales, y sacrifica el ritmo fluido que caracteriza a trazados clásicos como Spa o el Circuit de Barcelona-Catalunya.
Ante el desencanto deportivo, la organización del circuito, la FIA y la FOM han reaccionado sin demora. Los responsables del evento han confirmado que Madring nació concebido para evolucionar y que ya hay conversaciones abiertas con los pilotos para rediseñar varios sectores antes de la edición de 2027.
Fuentes cercanas a la promotora señalan que las modificaciones prioritarias se centran en las curvas 5, 13 y 20, con el objetivo de ensanchar los carriles de entrada y remodelar el final del trazado para garantizar al menos un punto claro de frenada y adelantamiento. "Tenemos el espacio, las instalaciones y la capacidad para adaptarlo; trabajaremos junto a los pilotos para darle al Gran Premio el espectáculo que merece", aseguraron desde la organización.