
Una placa en la calle Correo recuerda a los 13 asesinados en el atentado a la cafetería Rolando de 1972, el primer gran atentado de ETA en la capital.
Una placa homenaje en la calle Correo, en pleno centro de Madrid y a escasos metros de la Puerta del Sol, recuerda desde este lunes a las 13 personas asesinadas por ETA hace 52 años frente a la cafetería Rolando, en el que fue el primer gran atentado de la banda terrorista en la capital. El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, junto con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha presidido el homenaje, en el que han descubierto la placa, participado en un minuto de silencio junto a familiares y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y realizado una pequeña ofrenda floral.
El atentado ocurrió el 13 de septiembre de 1972 en la cafetería Rolando, frecuentada por policías debido a la cercanía de la Dirección General de Seguridad (DGS). Aquel día perdieron la vida 13 personas y otras 73 resultaron heridas. Eran trabajadores, estudiantes, matrimonios, vecinos y servidores públicos, personas con familias, proyectos y esperanzas, "cuyas vidas fueron arrebatadas o cambiaron para siempre por culpa del terrorismo", ha recordado García Martín.
Los terroristas de ETA no reconocieron la autoría del atentado hasta 2018, 44 años después del suceso. "Durante décadas, ETA negó su responsabilidad en aquella matanza. No la reconoció hasta 2018, cuando anunció su disolución. Fue su primer atentado indiscriminado, una acción criminal que mostró hasta dónde podía llegar el fanatismo y su absoluto desprecio por la vida humana", ha lamentado el consejero. García Martín ha subrayado que se trata de una placa "sencilla pero cargada de significado que mantendrá vivo su recuerdo en el corazón de Madrid".
El alcalde Martínez-Almeida ha subrayado la importancia de preservar la memoria de las víctimas como representantes madrileños "en muestra de gratitud y de afecto hacia todos aquellos que dieron su vida" para preservar la de los demás. Ha considerado que recordar este atentado es "el más alto testimonio de generosidad" para preservar la democracia y las libertades, especialmente en una ciudad como Madrid que es "la más castigada por el terrorismo" en Europa.
En el acto, también han rendido homenaje a dos servidores públicos que demostraron "un valor extraordinario". Se trata de Antonio Molina Martín y Juan Aguilar Osuna, que el 17 de diciembre de 2002 patrullaban por la carretera de La Coruña, a la altura de Collado Villalba, cuando detectaron un vehículo sospechoso. Al acercarse para identificar a sus ocupantes, fueron recibidos a tiros por dos terroristas de ETA.
Antonio Molina fue asesinado en acto de servicio, mientras que Juan Aguilar resultó herido en un brazo y quedó incapacitado para continuar desempeñando su profesión. Sin embargo, "gracias a su intervención, los terroristas fueron detenidos y no pudieron emplear los 180 kilos de explosivos que transportaban para cometer una cadena de atentados contra varios centros comerciales de Madrid", han ensalzado desde el Gobierno regional.
García Martín ha reivindicado que su labor "evitó muchas muertes, heridas y sufrimiento". "Su actuación representa lo mejor de la Guardia Civil: servicio, entrega, valor y lealtad a España", ha expresado el consejero de Presidencia.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que iniciativas como esta placa son suficientes para mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo en Madrid?
¿Qué importancia le das a que se reconozca públicamente el valor de quienes arriesgaron sus vidas para proteger a la ciudadanía?
Tu opinión es importante. Comparte tu punto de vista con respeto.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.
Comentarios (0)