La limpieza del rostro es un paso imprescindible en cualquier rutina de belleza, más todavía que la aplicación de sérums o cremas.
En los últimos años, se ha dado a conocer la conocida como doble limpieza, una forma de limpiar la cara originaria de Corea del Sur. ¿Quieres saber en qué consiste y por qué debes hacerla a diario?
Antes de triunfar en Europa, la doble limpieza era ya la técnica estrella en países como Corea del Sur y Japón. El propósito es el mismo que el de una limpieza simple, con la diferencia de que la piel del rostro se lava en dos pasos.
El primero de ellos implica el uso de un aceite desmaquillante, como el Osmoclean de Esthederm. Este producto es capaz de retirar todo el maquillaje, disolviéndolo de forma efectiva. Resulta también clave a la hora de purificar la piel, eliminando el sebo o los restos de las cremas o del protector solar que utilices a diario.
Para terminar de eliminar la suciedad acumulada en la piel durante el día y los restos del aceite, llega el segundo paso de esta rutina. Para ello, se debe emplear un limpiador con base acuosa, como geles o espumas.
La doble limpieza de la piel del rostro es muy popular, aunque es cierto que genera diferentes dudas a quien quiere integrarla en su rutina de cuidado. A continuación, te exponemos las dudas más frecuentes sobre esta moda que ha llegado para quedarse.
Lo cierto es que no es necesario, y es que al levantarnos bastará con una limpieza simple con un limpiador a base de agua para dejar la piel preparada para el resto de productos. Sin embargo, esto cambia por completo por la noche.
Antes de acostarte sí que es necesario que lleves a cabo una limpieza exhaustiva de los poros, con el uso de dos productos diferentes. Ambos te ayudarán a acabar con cualquier residuo, tanto de maquillaje, como de productos de cuidado o de la contaminación ambiental.
Rotundamente, sí, y es que las dos fases de esta limpieza no solo ayudan a limpiar la piel, sino que también facilitan que penetren mejor las fórmulas que apliques en los siguientes pasos de tu rutina de cuidado facial.
Lo mejor de esta rutina es que puede incluso llevarse a otras partes del cuerpo, como el cuello, el escote e incluso las manos. ¿Por qué? Porque al igual que la cara, están expuestas igualmente a todo tipo de factores externos, además de a la radiación solar.
La doble limpieza facial coreana tiene múltiples beneficios, los cuales se pueden resumir en los siguientes:
⇒ Piel más hidratada.
⇒ La limpieza es más eficaz.
⇒ Si se realiza de forma constante, elimina por completo los puntos negros y los granitos.
⇒ Equilibra la producción de sebo.
⇒ Contribuye a la mejora de la circulación sanguínea.
⇒ Te ayudará a disfrutar de una piel mucho más luminosa.