5 claves a tener en cuenta si quieres hacer publicidad de tu negocio

5 claves a tener en cuenta si quieres hacer publicidad de tu negocio

En esta sociedad no hay que pasar inadvertido, pero desmarcarse de los demás resulta muy complicado en el momento en el que nos encontramos. Hacer publicidad cada vez es más difícil, si bien en la era digital encontrar los proveedores es más sencillo: una agencia de comunicación que cree el concepto que se quiere transmitir, un diseñador que lo ejecute sobre papel o una imprenta online que lo materialice, serán alguno de los primeros pasos para poner en marcha la promoción de tu negocio si quieres llegar a un público de manera física.

Como hicieran la televisión y la radio en sus días, internet ha revolucionado también el mundo de hacer publicidad. Pero no sólo internet, también ha sido El Progreso en el transporte, la democratización de los vuelos que, con la globalización, ha hecho caer las fronteras, las físicas y las mentales, creando un campo de juego siempre más grande.

De hecho, ese campo de juego será una de las claves para entender cómo deberá ser la publicidad de nuestro negocio. No sólo, también el negocio en sí. Emprender no es fácil y emprender con éxito es mucho más difícil, sobre todo si se tiene en consideración que el éxito no ha de ser una fotografía del momento, sino que debe durar en el tiempo. Será dinámico, con sus mejores momentos y sus peores, pero encontrar el equilibrio y llevar una constante en la ruta de la empresa es el mayor reto al que se enfrentan quienes emprenden un negocio y encontrarlo es lo que garantizará el futuro de la misma.

Antes de iniciar ninguna campaña de publicidad, la persona emprendedora deberá plantearse algunas preguntas que le ayudarán a determinar cuál será la fórmula que más se adapta a su caso en particular.

1. ¿Qué vendes y para qué sirve? No es lo mismo vender una bebida, que vender un servicio de gestoría o que vender unos zapatos. Además, la pregunta sobre la utilidad de lo que vendes puede también dar una pista sobre cómo orientar los principales conceptos a promocionar, de una forma sutil, pero contundente y clara.
2. ¿Dónde te mueves? ¿El negocio es físico o es online? Esta pregunta es importante ya que tratar de enganchar a las personas que pasan por las calles cercanas a donde estás es muy distinto a tratar de atraer a todo el que se mueve en la red. Porque la red es la amplia y las reglas del juego son distintas.
3. ¿Quién es tu cliente? ¿Es cliente final o son empresas? ¿O son los dos? Dependiendo del público objetivo al que te dirijas, la forma de llegar a unos y a otros varía. También los mensajes cambian con un lenguaje distinto, más distendido y emocional, quizá, para los primeros, más serio y técnico para los segundos.
4. ¿Cuál es tu objetivo? Existen varios tipos de campañas, tantos como momentos en los que se encuentre tu negocio y objetivos que persiga. Podría ser una campaña porque tu actividad es nueva (en el barrio) y te quieres hacer conocer; porque estás ofertando un determinado producto con un descuento; porque has lanzado algo nuevo y quieres que los demás se enteren, etc. El objetivo paraguas es el mismo: quieres que te conozcan, pero dependiendo del momento, será por diferentes motivos, a lo que tendrás que adaptar también tu campaña, pensando que ese conocimiento debe dilatarse en el tiempo.
5. ¿Cuál es tu propuesta de valor? ¿Qué te diferencia de la competencia? ¿Por qué tienen que comprarte a ti y no a ellos? Para responder a todo esto, se deberá hacer un pequeño estudio de la competencia, saber qué ofrecen y cómo lo ofrecen, dónde están ellos en el mercado y dónde estás tú, qué es lo que os une, lo que os separa y lo que te hace diferente y por lo que merece la pena que los consumidores paguen.

Responder a todas estas preguntas no es tarea fácil. A veces puede llevar meses de trabajo, de poner en común ideas y en sintonía distintos departamentos o funciones para tener la visión más amplia posible y muchas veces dirigidos por una agencia externa.

De hecho, diseñar una estrategia de comunicación y publicidad no es sencillo ya que la coherencia se debe ver en todo: soporte, mensaje, duración, call to action, diseño, etc.

Para medir el éxito de la misma, conviene establecer una serie de indicadores de los que te puedas servir para estudiar el antes y después de tu negocio. Lo puedes hacer a través de las ventas generadas (algo bastante tangible), a través del aumento de personas que entran en la tienda o en la web o el aumento de llamadas telefónicas o solicitud de información por alguno de los canales online.

Sólo midiendo, se sabrá qué camino se debe seguir, si hay que cambiar algo y sobre qué focalizar los recursos para maximizar el éxito.