Mark Zuckerberg ha anunciado el despido de 8.000 empleados en Meta, marcando el inicio de un proceso de transformación hacia la Inteligencia Artificial.
Mark Zuckerberg ha decidido prescindir de 8.000 trabajadores, aproximadamente el 10% de la plantilla de Meta. El ajuste comienza el 20 de mayo, pero podría extenderse hasta los 15.000 despidos —el 20% de los empleados globales—, según ha informado Reuters. La empresa invierte 135.000 millones de dólares en inteligencia artificial.
La mayoría de los afectados son profesionales extranjeros altamente cualificados que trabajan en Estados Unidos con visa H-1B, un permiso que requiere título universitario y especialización. El problema es grave: si no encuentran nuevo empleo en 60 días, serán expulsados del país junto a sus familias.
La situación se agrava por la escasez de estas visas. Cada año se sortean solo 85.000 H-1B entre miles de solicitantes. Quienes las consiguen viven en la incertidumbre: el permiso es temporal y deben usarlo para gestionar la residencia permanente o Green Card antes de que expire.
La llegada de la inteligencia artificial ha intensificado esa incertidumbre. Un despido no solo significa pérdida de ingresos: interrumpe el proceso de obtención de la Green Card y desestabiliza familias enteras, especialmente las que tienen hijos nacidos en Estados Unidos.
El plan de despidos masivos de Meta representa un cambio radical en la estructura laboral de la empresa. Pero también pone en riesgo el futuro de miles de profesionales que llegaron al país buscando oportunidades y que ahora ven ese sueño en peligro.