Setenta infractores se han acogido al nuevo sistema municipal para sustituir multas por trabajos de limpieza, una fórmula que el Ayuntamiento vincula a la reducción del 26% de la superficie grafiteada en la ciudad durante 2025.
Setenta grafiteros sancionados han optado por limpiar pintadas en lugar de pagar multas. Desde finales de 2024, el Ayuntamiento permite canjear sanciones por trabajos de eliminación de grafitis, un sistema que ha permitido limpiar casi 6.000 metros cuadrados en distintos puntos de Madrid. Las multas conmutadas suman 143.850 euros, equivalentes a 2.724 horas de trabajo. El delegado de Urbanismo, Borja Carabante, presentó este martes el balance del primer año del protocolo durante una visita al parque de la Bombilla, donde varios sancionados participaban en tareas de limpieza.
Entre los participantes había también un menor de edad. Carabante ha insistido en el componente pedagógico de la iniciativa: no se trata solo de retirar las pintadas, sino de que quienes las realizan comprendan el daño que causan y el esfuerzo necesario para repararlo. El Ayuntamiento vincula esta medida a una caída del 26% de la superficie grafiteada en 2025.
Los 70 participantes han limpiado una superficie equivalente aproximadamente a una de las fachadas de la Torre Picasso. Los trabajos se han distribuido en 15 zonas de 11 distritos: parques, túneles y calles de Moncloa - Aravaca, Carabanchel, Latina, Usera y Fuencarral-El Pardo, espacios especialmente castigados por las pintadas.
El protocolo establece una equivalencia entre el importe de la multa y las horas de trabajo que debe realizar el infractor. El caso de mayor duración ha sido una sanción sustituida por 80 horas de limpieza, equivalente a unos 3.000 euros. Las multas por grafitis oscilan entre 300 y 6.000 euros según el tamaño de la pintada y la reincidencia, tras la modificación de la ordenanza aprobada en 2022. Desde 2024, la conmutación solo puede hacerse mediante trabajos de limpieza.
El Consistorio sostiene que el modelo está teniendo efectos tanto en la concienciación de los infractores como en la evolución global del problema. Además del descenso del 26% en la superficie grafiteada, el Ayuntamiento destaca una bajada del 8,3% en el número de expedientes sancionadores, que se situaron en 331, y una reducción de casi el 26% en el importe medio de las multas, que pasó de 2.571 euros a 1.906.