Ante el aumento de los contenidos manipulados con Inteligencia Artificial, soluciones como el vídeo firmado buscan garantizar la autenticidad de las grabaciones desde el momento en que se capturan.
Ante el auge de los ‘deepfakes’ y la creciente dificultad para distinguir entre contenido real y manipulado con inteligencia artificial (IA), herramientas como el sistema de vídeo firmado desarrollado por Axis Communications buscan garantizar la autenticidad de las grabaciones desde el momento de su captura, especialmente en contextos legales o forenses.
El desarrollo de herramientas de IA capaces de manipular fotografías, audios y vídeos con un alto nivel de realismo está complicando cada vez más que los usuarios puedan diferenciar entre contenidos reales y material generado o alterado artificialmente. Aunque estas tecnologías tienen aplicaciones útiles en ámbitos como los videojuegos o el entretenimiento, también han propiciado la proliferación de los conocidos ‘deepfakes’.
Los ‘deepfakes’ son vídeos manipulados mediante IA que hacen parecer que una persona real dice o hace algo que en realidad nunca ha ocurrido. Este tipo de contenido suele utilizarse con fines maliciosos, aprovechando su capacidad para suplantar identidades y generar confusión.
La magnitud del fenómeno queda reflejada en distintos estudios. Según el informe ‘Seguridad en la edad de la IA’ elaborado por Telefónica y publicado en 2025, los ‘deepfakes’ aumentaron un 550% entre 2019 y 2023. Además, un estudio del servicio de ciberseguridad DeepStrike indica que los archivos de este tipo pasaron de 500.000 en 2023 a 8 millones en 2025, mientras que la capacidad de los humanos para detectarlos apenas alcanza una precisión del 24,5%.
Ante esta situación, crece la necesidad de contar con herramientas fiables que permitan comprobar si un vídeo es real o ha sido manipulado, especialmente en ámbitos donde la precisión de la información es esencial, como el sector empresarial, el judicial o las fuerzas de seguridad.
En este contexto surge el sistema de vídeo firmado de Axis Communications, una tecnología diseñada para facilitar la verificación forense de vídeos. Este sistema protege criptográficamente el vídeo en el momento exacto en que se graba, lo que permite demostrar posteriormente que el contenido no ha sido alterado.
Según ha explicado el responsable del Programa de Ingeniería, Ciberseguridad y Cumplimiento de Axis Communications para Iberia, Alberto Alonso, la clave de esta solución está en que la autenticación se realiza directamente desde la cámara.
El sistema utiliza la plataforma de ciberseguridad Axis Edge Vault, que añade una firma criptográfica única al flujo de vídeo durante la grabación. De esta manera se genera una prueba verificable de que el material permanece intacto desde el instante en que salió del dispositivo.
“Firmar el vídeo dentro de la propia cámara en lugar de hacerlo más tarde durante el procesamiento constituye un valor diferenciador, ya que elimina cualquier duda de que el contenido haya podido ser editado después de su captura”, ha señalado Alonso.
Además, la solución se ofrece como software de código abierto, con el objetivo de facilitar su adopción y garantizar la transparencia del sistema. Esto permite que organismos policiales, equipos jurídicos u otros fabricantes puedan utilizar la herramienta e inspeccionar el código para comprobar la autenticidad de los vídeos sin depender de sistemas propietarios.
La tecnología se basa en el marco estándar ONVIF (Open Network Video Interface Forum), que garantiza que cada vídeo se firme criptográficamente en el momento de su captura mediante una clave digital única para cada cámara. Este marco también colabora con la organización Coalition for Content Provenance and Authenticity (C2PA), dedicada a promover estándares que aseguren la integridad de los contenidos digitales.
Gracias a estos protocolos, el sistema puede utilizarse en procedimientos legales, investigaciones policiales o incidentes de seguridad corporativa, ya que permite rastrear el vídeo hasta la cámara original y comprobar que no ha sido manipulado.
Este tipo de soluciones también se alinean con los nuevos marcos regulatorios europeos, como el AI Act y la normativa de gobernanza de la IA, que obligan a identificar contenidos generados con inteligencia artificial.
Junto a otras iniciativas como la certificación C2PA o las marcas de agua invisibles utilizadas por empresas tecnológicas como Meta o Google —por ejemplo, mediante herramientas como SynthID—, el sistema de vídeo firmado de Axis ofrece un enfoque complementario.
En este caso, en lugar de centrarse en identificar contenido sintético, busca verificar la autenticidad de los acontecimientos reales. “Creamos un sello de autenticidad para los hechos del mundo real. En un contexto legal o forense, esta validación positiva no solo es útil, sino esencial para mantener la confianza en las pruebas digitales”, ha concluido Alonso.