El 93% considera importante la fidelidad, mientras solo el 8% acepta modificaciones de inteligencia artificial en sus rasgos.

El 93% de los madrileños valora la fidelidad en las fotos y solo el 8% acepta retoques con IA

El 93% de los madrileños considera importante que las fotografías reproduzcan fielmente la realidad, mientras que solo un 8% acepta que la inteligencia artificial modifique sus rasgos. Son datos del estudio True-to-Life: el valor de lo real en la era de la IA, elaborado por OPPO en colaboración con More Than Research.
El análisis examina las percepciones y preferencias de usuarios de smartphones en España a partir de una muestra de 1.700 personas de entre 18 y 65 años de las 17 comunidades autónomas. Sus resultados confirman una preferencia decidida por las imágenes naturales frente a la perfección sintética, en un momento en que las herramientas generativas difuminan cada vez más la frontera entre realidad y ficción.
El 69% de los españoles reconoce que ahora le cuesta distinguir si una fotografía es real o ha sido generada mediante inteligencia artificial. Entre quienes usan habitualmente las redes sociales, la principal preocupación ante las imágenes creadas con IA es precisamente esa incapacidad de separar lo auténtico de lo fabricado: la comparte el 50% de los encuestados.
El rechazo a la perfección visual tiene cifras contundentes. El 70% de los consumidores españoles afirma que cuanto más contenido generado por IA consume, más valora las imágenes reales y auténticas, aunque no sean estéticamente perfectas. El 90% considera muy o extremadamente importante que la fotografía se parezca fielmente a la experiencia que estaban viviendo en ese momento.
En Madrid, esta prioridad es especialmente marcada: el 93% de los encuestados exige que una buena fotografía coincida con lo que ha visto, frente al 90% de la media nacional. Para estos usuarios, el valor de una imagen no está en embellecer la escena, sino en conservar una representación fiel de ella.
Los consumidores españoles no rechazan la tecnología de IA, pero sí trazan una línea ética clara sobre dónde debe intervenir en las imágenes. Más de la mitad apoya los ajustes con IA cuando resuelven limitaciones ópticas objetivas: equilibrar la luz o la exposición (54%) o mejorar ligeramente la nitidez o el detalle de una foto (51%).
Sin embargo, rechazan con firmeza aquellas modificaciones que suponen una invención o alteración ficticia. Solo 1 de cada 10 consumidores (11%) considera aceptable que un smartphone altere rasgos faciales, cambie fondos o modifique el cielo. En cuanto al retoque estético, Madrid se alinea con el resto del país: solo el 8% de los encuestados acepta que la IA le modifique los rasgos, frente al 11% de la media nacional.
El 61% ve con buenos ojos las mejoras mediante IA siempre que el resultado refleje mejor lo que vivieron realmente, lo que refuerza la importancia de preservar las texturas y los rasgos naturales en las fotografías.
Los españoles fotografían a las personas de su entorno (70%) más que a cualquier otro motivo, por delante de viajes y paisajes (65%) y conciertos u otros eventos (49%). Cuando lo hacen, lo más importante es que la imagen capture cómo son realmente esas personas (43%) y la emoción o el ambiente vivido en ese momento (43%), dos aspectos que consideran irreemplazables por la inteligencia artificial.
Al preguntarles sobre las fotos que toman para conservar recuerdos, el 88% se mostró de acuerdo o muy de acuerdo en que quieren que sus fotos muestren los momentos exactamente como los vivieron. El 86% compartió que, dentro de 5 a 10 años, desea que sus fotografías sean un testimonio fiel de su vida, no una versión mejorada.
El estudio también revela una necesidad no cubierta: el 44% de los usuarios de smartphone en España siente con frecuencia que su cámara ofrece un resultado que no coincide con lo que vieron. Una frustración que asciende al 54% entre los jóvenes españoles menores de 35 años.
Para que una fotografía resulte verdaderamente natural, los consumidores españoles dan prioridad a los rostros y expresiones naturales (51%), los colores fidedignos (44%) y los detalles bien conservados y naturales (38%). Cuando se les pregunta qué hace que una foto sea menos fiel a la realidad, señalan los filtros evidentes (53%), las modificaciones en rostros o cuerpos (50%) y una piel con textura excesivamente suavizada o un tono poco natural (40%).
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Crees que los desarrolladores de smartphones deberían priorizar la fidelidad fotográfica sobre las herramientas de IA para retoques estéticos?
¿Te identificas con la frustración de que tu cámara no capture lo que realmente ves en el momento?
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