Un reciente estudio de la Universidad Camilo José Cela de Madrid ha demostrado que las bebidas energéticas aportan un mayor rendimiento en deportistas durante un periodo de tiempo limitado, que es en realidad lo que se busca. Los síntomas secundarios son el nerviosismo y el insomnio, entre otros.
Después de cuatro años, esta investigación ha revelado que el 50% de los deportistas consume dicha tipología de bebida antes de una competición deportiva o en los entrenamientos. Dieron a varios deportistas bebidas energéticas y otras placebo y se corroboró que notaban la diferencia en la actividad física y el rendimiento deportivo. Quienes tomaron la energética vieron aumentado su rendimiento deportivo entre un 3% y un 7%. Al tratarse de una bebida con cafeína, estos mismos deportistas que habían mejorado, notaron en las horas sucesivas insomnio y nerviosismo.
Hemos hablado de deportistas, pero en el día a día no son los únicos que consumen esta bebida. Las bebidas energéticas están desaconsejadas para las mujeres que hayan padecido o padezcan cáncer de mama, así como para las personas con problemas de cardiología. Los motivos son sencillos: estas bebidas combinan ingredientes muy estimulantes, que pueden alterar el sistema nervioso, provocar arritmias o desarrollar hipertensión; además de aumentar los niveles de estrógeno.
Son bebidas que ayudan eficazmente a evitar el cansancio pero que, a largo plazo, no aportan tantos beneficios a nuestra salud. Una sola lata equivale a 13 cucharadas de azúcar y a 3 cafés (es el máximo recomendado por la OMS al día). Corremos, además, el riesgo de desarrollar obesidad y diabetes.
Otro de los usos característicos de este tipo de bebidas es el de su mezcla con alcohol, sobre todo por parte de los jóvenes. Según ha afirmado la cardióloga Guiselle Preinfalk, de la Universidad Nacional (UNA), el alcohol es neurodepresor y las bebidas neuroestimulantes. Cuando se combinan pueden producir hasta un coma etílico.
Comparándolo con un refresco cualquiera, las bebidas energéticas no aportan una mayor energía, pero sí tienen un efecto energizante, debido a la estimulación de la cafeína.