Con la llegada de la primavera llegan las alergias y sus molestos síntomas.

Con la llegada del buen tiempo salen las flores de los árboles y con ellas todas las alergias.

Los alérgicos al polen de las plantas son los más afectados. Los síntomas son de lo más molesto: estornudos, rinorrea o rinitis (mocos de nariz) y tos. En algunos casos extremos algunos pacientes llegan al ingreso hospitalario.

En teoría el polen no debería suponer un problema para las personas, pero existe una minoría que reacciona con una hiperestimulación del aparato respiratorio, que se refleja con los síntomas que antes hemos citado. Aquellos que padezcan de alguna alergia deben tomar las precauciones necesarias para prevenir, en la medida de lo posible, los desagradables síntomas. Para ello es importante acudir al médico en cuanto se presenten los primeros síntomas.

Estas son algunas medidas que podemos tomar para reducir en lo posible el contacto con el polen que provoca la alergia.

- Conocer el tipo de polen al que somos alérgicos.

- Controlar los horarios: La mayor producción de polen tiene lugar entre las 5-10 de la mañana y de 7-10 de la noche, por lo que es mejor evitar las salidas al aire libre en esos horarios.

- Consultar el pronóstico del tiempo: Los días secos y ventosos dispersan el polen y son los más críticos para los alérgicos

- Bañarse con frecuencia

- Mantener la casa limpia

- Mantener las ventanas cerradas