El Papa León XIV viajará a España del 6 al 12 de junio, atendiendo a la invitación del Rey Felipe VI y de la Iglesia en España, según han confirmado este miércoles el Vaticano y la Conferencia Episcopal Española. Será el octavo destino internacional del pontificado de Robert Prevost y una visita de marcado carácter pastoral y también institucional.
Antes de recalar en España, el Pontífice viajará a Mónaco y realizará una gira por varios países africanos, además de haber visitado ya Turquía y Líbano. La Santa Sede publicará más adelante el programa detallado del viaje, aunque ya ha avanzado que el itinerario comenzará en Madrid y continuará en Barcelona, donde inaugurará la nueva y más alta torre de la Sagrada Familia, la dedicada a Jesucristo, que con sus 172,5 metros se ha convertido en el punto más elevado de la ciudad.
En la capital, se prevé un acto conjunto con los obispos españoles en la sede de la Conferencia Episcopal, en la calle Añastro. No se descarta una gran celebración eucarística y encuentros con jóvenes, consagrados, seminaristas o representantes del mundo cultural y de la acción caritativa de la Iglesia, siguiendo el esquema habitual de otros viajes papales a España.
La preparación del viaje comenzó formalmente el pasado 9 de enero, cuando el presidente de la CEE, Luis Argüello, y los cardenales José Cobo y Juan José Omella se reunieron en Roma con la Secretaría de Estado para presentar un primer borrador del programa. Desde entonces, la Santa Sede ha estudiado los detalles logísticos y pastorales.
En Barcelona, la visita coincidirá con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, declarado venerable Siervo de Dios. La presencia del Papa en la basílica que soñó el arquitecto catalán refuerza el vínculo entre fe, arte y cultura que ha marcado la historia de la Iglesia en España.
Tras su paso por la Península, León XIV viajará a Tenerife y Gran Canaria. Según Vatican News, la etapa en el archipiélago responde a una sensibilidad ya presente en el corazón de su predecesor y pone el foco en una de las principales rutas migratorias entre África y Europa.
El Vaticano ha subrayado que España es un gran país europeo cuya identidad ha sido forjada por la fe cristiana, aunque también se ve afectado por un proceso de secularización creciente. No en vano, el propio Pontífice advirtió recientemente a la Iglesia madrileña del riesgo de que la fe sea instrumentalizada o relegada al ámbito de lo irrelevante, alertando igualmente del peligro de las ideologías y de la polarización del discurso público.
La Conferencia Episcopal ha aclarado que el viaje no recibirá financiación directa del Estado y que será sufragado mediante donativos de fieles, fundaciones y empresas, así como colaboraciones en especie. Las instituciones públicas podrán contribuir en aspectos logísticos, de seguridad e infraestructuras.
La organización, según la CEE, será sobria y las cuentas serán auditadas una vez concluido el viaje. La Iglesia recuerda además que anteriores visitas papales, como las de 2010 y la Jornada Mundial de la Juventud de 2011, supusieron un impulso económico para las ciudades anfitrionas.
El viaje a España se enmarca en una agenda internacional intensa. Del 13 al 23 de abril, León XIV recorrerá Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial en una peregrinación que evocará la figura de san Agustín y prestará especial atención a los más necesitados y a la promoción de la paz, especialmente en zonas de conflicto como la región anglófona de Camerún.
Asimismo, el 28 de marzo realizará una visita relámpago al Principado de Mónaco, la primera de un Papa en la era moderna, en un país donde el catolicismo es religión oficial y donde el diálogo entre Iglesia e instituciones civiles mantiene un peso significativo.