El pasado seis de abril, después de la oración del ángelus, el Papa Francisco pidió a la comunidad internacional que no mire hacia otro lado ante los conflictos que se están produciendo en diversos países donde los cristianos están sufriendo una terrible persecución por causa de su fe.
El Papa saludó a los diferentes grupos de peregrinos presentes y dedico un mención especial al Movimiento Shalom y en concreto a su misión ante la persecución de los cristianos en el mundo.
El Santo Padre se refirió así a los cristianos perseguidos: "Ellos son nuestros mártires de hoy y son muchos; podemos decir que son más numerosos que en los primeros siglos". También agradeció la labor del Movimiento Shalom, resaltando que "debe continuar por parte de todos el camino espiritual de oración, intensa oración, de participación concreta y ayuda tangible en defensa y protección de nuestros hermanos y de nuestras hermanas, perseguidos, exiliados, asesinados, decapitados por el solo hecho de ser cristianos".