La restauración concentrará el grueso del gasto, mientras los hoteles esperan una ocupación del 81,82% entre el 5 y el 9 de junio
La visita del Papa León XIV a Madrid generará un impacto económico de 73,8 millones de euros durante el próximo fin de semana de junio, impulsada por los 1,8 millones de asistentes previstos a los actos del Pontífice, según datos de Data Appeal Mabrian, la división de Turismo y Destinos de The Data Appeal Company.
El sector de la restauración concentrará el 78% del gasto turístico adicional que generarán los viajeros desplazados a la capital para esta cita. El transporte absorberá el 16%, mientras que alojamiento y otros servicios hoteleros sumarán el 6% restante del gasto previsto.
Las tarifas hoteleras muestran un incremento notable. A dos semanas vista, la tarifa media en Madrid para el fin de semana de la visita se sitúa en 298 euros por noche, lo que representa un alza del 4,5% respecto al mismo período de 2025. Este crecimiento responde principalmente al comportamiento del segmento premium: los hoteles de cinco estrellas registran el mayor incremento, con un aumento del 15,2%, seguidos por los de tres estrellas, que suben un 5,2%. Los establecimientos de cuatro estrellas, en cambio, experimentan un ligero descenso medio del 1,5%.
La Asociación Empresarial Hotelera de Madrid estima una ocupación media del 81,82% en los establecimientos hoteleros de la región entre el 5 y el 9 de junio, coincidiendo con la visita del Papa León XIV y los conciertos de Bad Bunny en la capital.
Según una encuesta realizada entre sus más de 330 establecimientos asociados, el turista internacional representará el 58,48% del total de visitantes, frente al 41,52% de nacionales. Estados Unidos, Francia y Reino Unido figuran como los principales mercados emisores de turismo hacia Madrid durante estos días.
La visita pastoral del Pontífice coincidirá con dos conciertos de Bad Bunny en Madrid, una circunstancia que, según el director de Marketing y Comunicación de The Data Appeal Company, Carlos Cendra, “puede introducir ciertas distorsiones en el análisis” y dificultar aislar por completo el impacto específico de la visita papal sobre el comportamiento turístico y hotelero de la ciudad.
A pesar de esta superposición de eventos, Cendra destaca que los datos reflejan el fuerte efecto multiplicador que los grandes eventos pueden generar en un destino y su impacto en los negocios locales. En este caso, ese efecto resulta especialmente visible en el peso de la restauración y la alimentación dentro del gasto previsto, sectores que concentran la mayor parte de la actividad económica derivada de la afluencia de visitantes.
El directivo también señala que la proporción del gasto incremental vinculada al transporte es especialmente elevada en comparación con otros grandes eventos, circunstancia que atribuye al volumen de desplazamientos domésticos previstos, tanto desde zonas cercanas a Madrid como desde otros puntos del país. Esta característica refleja la capacidad de atracción de la capital para visitantes de toda España.