Desde hace unos años todos sabemos que tarde o temprano el coche eléctrico será una realidad en nuestras vidas.
Sin embargo, estos vehículos no acaban de asentarse aún en el mercado. Por este motivo todos los gobiernos tratan de atraer a los conductores para que compren este tipo de vehículos a través de exenciones fiscales y todo tipo de estímulos económicos.
Actualmente el impuesto de matriculación se calcula en base a las emisiones de CO2 del vehículo en cuestión y por tanto los eléctricos no pagan nada en concepto de este impuesto. Algo parecido pasa con el impuesto de circulación, del cual los dueños de los coches eléctricos están exentos de pagar el 75 % en la mayoría de municipios y del 100% en algunos como Santander.
Para compensar esta merma de ingresos han surgido varias iniciativas de lo más variadas. Es el caso de Washington, que tiene previsto establecer una tasa anual de 100 $ para los dueños de coches eléctricos. Al mismo tiempo, en Oregon están pensando en implantar un impuesto sobre el kilometraje recorrido por el vehículo. A través de un GPS instalado en el coche, un sistema central registra el número de kilómetros que recorre el coche y establece la cuantía del impuesto. Esta última medida ha creado una gran polémica ya que pone en peligro la intimidad del conductor.
En estos tiempos de crisis donde los gobiernos quieren aumentar sus ingresos a toda costa no sería extraño que estas medidas se importasen a Europa. ¿Veremos en España impuestos especiales para los vehículos eléctricos?