En diciembre, Skype, el servicio de videollamadas de Microsoft, presentó la traducción simultánea entre hablantes de inglés y de español. Al mismo tiempo Google anunció actualizaciones en su aplicación de traducción para teléfonos móviles. Google Translate, que ofrece traducciones por escrito en 90 idiomas y la capacidad para oírlas, con su nueva actualización, reconocerá automáticamente si alguien habla en un idioma popular y automáticamente lo convertirá en texto escrito.
Dado que del 80 a 90% de la red está en solo 10 idiomas, la traducción se vuelve una parte importante del aprendizaje de muchas personas. La traducción automática de páginas de Internet a diferentes idiomas es una herramienta del buscador Chrome de Google y el motor Bing Translation de Microsoft se usa en Twitter y Facebook.
Los actuales errores en el lenguaje son una parte que se quiere mejorar en los nuevos productos de Internet. A pesar de los múltiples fallos que aún quedan por solucionar, la posibilidad de una comunicación verbal instantánea entre usuarios con diferentes idiomas supone el derrumbe de una barrera fundamental. Los servicios se mejoran con el uso, el aprendizaje de las máquinas se lleva acabo cuando examina los resultados. Así fue como la herramienta para revisar la ortografía se hizo confiable, y así es como progresan los servicios de búsquedas o mapas con direcciones.
Sólo unos cuantos miles de personas están utilizando el servicio en Skype, pero esta nueva tecnología atraerá a más de 40.000 usuarios que esperan probar el servicio español-inglés. La aplicación Translate de Google ha sido instalada más de 100 millones de veces en teléfonos con Android, la mayoría de los cuales podrán recibir la actualización.