Cuatro astronautas regresaron a la Tierra tras diez días orbitando la Luna. La NASA completa así una misión que abre el camino al regreso del ser humano al satélite por primera vez en más de cincuenta años.
La cápsula Orion amerizó en el océano Pacífico frente a San Diego. Los astronautas fueron trasladados a Houston, donde los esperaba una multitud en el Centro Espacial Johnson. Allí se reencontraron con sus familias después de la misión.
El comandante Reid Wiseman describió el viaje como una experiencia única que los ha unido para siempre. "Estamos unidos para siempre", señaló. Victor Glover reconoció que aún no ha asimilado lo vivido: "Es una experiencia demasiado grande para un solo cuerpo".
Durante los diez días en órbita, la tripulación se convirtió en la primera en observar directamente la cara oculta de la Luna en una misión de este tipo. Las imágenes capturadas ayudarán a mejorar el conocimiento sobre la formación y evolución del satélite.
Christina Koch destacó el impacto de ver la Tierra desde el espacio: "Un bote salvavidas flotando en el universo". Jeremy Hansen subrayó la conexión con la humanidad y el papel de la misión como reflejo del esfuerzo colectivo.
La tripulación mantuvo contacto con sus familias durante todo el viaje y ha resaltado su papel clave en la misión. El trabajo en equipo a bordo de la cápsula Orion fue fundamental durante los diez días.
Artemis II ha marcado varios hitos históricos: incluye la participación de la primera mujer, la primera persona de color y el primer astronauta no estadounidense en una misión lunar. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha calificado el vuelo como "la mayor aventura de la historia de la humanidad".