Según el Estudio de la Fundación BBVA sobre Creencias de base científica y creencias y prácticas alternativas, el 67% de los españoles considera que el cambio climático es consecuencia directa de la actividad humana, mientras que un 18% lo atribuye a un proceso natural del planeta y un 14% cree que se debe a ambas causas.
El informe, elaborado a partir de una encuesta Telefónica a 2.013 personas, revela que la percepción del origen antropogénico del cambio climático es más común entre jóvenes, mujeres, personas con bajo nivel de religiosidad y votantes de izquierda, mientras que la idea de que responde a un ciclo natural alcanza un tercio entre quienes se identifican con posiciones de derecha más extremas.
El estudio indica que dos de cada tres españoles confían en que la ciencia puede explicar la mayoría de los fenómenos actuales o lo hará en el futuro, mientras que uno de cada tres considera que hay cuestiones que nunca podrán ser aclaradas científicamente.
En cuanto a la toma de decisiones personales, los encuestados priorizan la experiencia y el sentido común (94%), seguidos de la información científica (82%) y el análisis racional de la situación (77%). Sin embargo, elementos como las emociones (77%), la intuición (75%) y la primera impresión (55%) también tienen un peso importante.
Las influencias externas juegan un papel menor: solo el 23% se guía por creencias religiosas y el 25% por convicciones políticas, mientras que la información de los medios de comunicación (23%) y las redes sociales (11%) tienen una incidencia aún más baja.
A pesar de que el 53% de los españoles se declara creyente (de los cuales el 86% es católico), el nivel de religiosidad es bajo, con una puntuación media de 3,7 sobre 10. De hecho, casi el 40% de la población se sitúa en los niveles más bajos de religiosidad (0-2).
En relación con la explicación del origen de la vida y el universo, el 78% de los españoles respalda la teoría evolucionista, mientras que un 33% cree que el universo fue creado por Dios o por un ser supremo.
El informe muestra que la mayoría de los españoles rechaza las creencias alternativas, aunque algunas siguen teniendo cierto arraigo. El 30% cree en la influencia de los astros y planetas en la vida diaria, el 30% en la visita de extraterrestres a la Tierra y un 14% en la teoría de que el ser humano nunca llegó a la Luna. Solo un 4% cree que la Tierra es plana.
En cuanto a la medicina alternativa, aunque la homeopatía es la más utilizada, solo un 2% la usa habitualmente, mientras que un 19% lo hace de forma esporádica. La reflexología (14%), el reiki (8%) y el ayurveda (3%) tienen un uso todavía menor. En total, el 31% de los españoles ha recurrido alguna vez a estas prácticas, aunque la confianza en ellas es baja en comparación con la medicina convencional.
Por otro lado, el yoga (16%) y la meditación (28%) son prácticas complementarias que generan mayor confianza y valoración positiva entre los ciudadanos.
El estudio también destaca que la confianza en la vacunación y la psiquiatría es alta y trasversal en la sociedad, pero se acentúa en jóvenes, personas con estudios superiores, baja religiosidad y perfil ideológico de izquierdas.