Madrid, además de ser la capital de España, es el epicentro de un proceso de transformación digital transversal que avanza muy rápidamente y que ha traído consigo algunos problemas sin precedentes, como el aumento de los litigios que tienen su origen en Internet o en sistemas informáticos, o cuya evidencia principal para ser resuelto es digital.
Tan es así que, en los juzgados, muchos procesos tienen como protagonista a la evidencia digital. A eso se debe que cada día sea mayor el número de empresas locales que recurren a peritos informáticos a fin de tratar de garantizar que sus activos digitales y sus defensas legales tengan validez jurídica.
Pero, ¿sabes qué es lo que hace este tipo de profesionales y por qué su demanda ha crecido exponencialmente en el último año? En este artículo te contaremos las claves de una profesión que se ha vuelto el puente necesario entre los bits y la justicia.
Comencemos por explicar que un perito informático es un profesional con formación técnica superior que posee los conocimientos necesarios para extraer, preservar y analizar evidencias digitales sin alterar su integridad. Su principal labor es realizar un informe pericial informático, un documento técnico-legal que explica de forma comprensible para un juez, qué ha ocurrido en un sistema o dispositivo.
Ahora bien, cuando una empresa o un particular enfrenta una disputa legal relacionada con el sabotaje digital, el acoso a través de redes sociales o el robo de datos, por ejemplo, no puede simplemente presentar ante el juez un pantallazo de un correo electrónico o de una conversación de WhatsApp, ya que ese documento, por sí mismo, carece de validez legal.
Necesita que un experto colegiado certifique su autenticidad, puesto que las pruebas digitales son volátiles y fácilmente manipulables, y sin la firma de un perito informático colegiado, cualquier prueba presentada puede ser impugnada con éxito por la parte contraria.
Además, la profesionalización de los ataques y los conflictos internos ha obligado a muchos empresarios a buscar perfiles de alta especialización, como el de Javier Rubio Alamillo, un Ingeniero Superior en Informática y perito informático colegiado de reconocida trayectoria en Madrid y en toda España, con el objetivo de:
⇒ Garantizar la imparcialidad: ya que un perito externo aporta una objetividad que un empleado de IT no puede ofrecer ante un tribunal.
⇒ Aportar rigor a la cadena de custodia: garantizando así que la prueba no ha sido modificada desde su extracción, puesto que ésta es la única forma de que el juez la admita.
⇒ Prevenir responsabilidad: en casos de fugas de datos o ransomware, contar con un análisis forense demuestra que la empresa actuó con la debida diligencia.
Te sorprenderá saber que la actividad de estos profesionales cubre un espectro muy amplio de necesidades que las empresas madrileñas encuentran en su día a día. Estos son algunos de los escenarios más frecuentes:
Hoy en día, el uso de correos electrónicos, mensajes de WhatsApp o de Telegram como prueba en despidos, conflictos de socios o incumplimientos de contrato, es una constante. Un perito se encarga de autentificar estas comunicaciones, analizando las bases de datos, los metadatos y los registros para confirmar que no han sido alterados.
El contenido compartido en plataformas como Facebook o X (antes Twitter), puede borrarse en segundos, pero el peritaje informático permite certificar publicaciones, comentarios o mensajes privados antes de que desaparezcan, siendo fundamental en casos de difamación o competencia desleal.
Tras un ataque de ransomware o una pérdida accidental de información, la clonación e investigación forense de discos duros es fundamental. No sólo para intentar recuperar la información borrada, sino para entender cómo entró el atacante. Además, en dispositivos móviles, el análisis forense permite detectar desde fugas de información hasta la presencia de malware espía.
Las empresas cada vez más se enfrentan a sabotajes internos, acoso a través de herramientas informáticas o distribución de material ilegal. En estos casos, el perito estudia la documentación anexa en autos y la documentación presuntamente manipulada para rebatir acusaciones falsas o fundamentar una querella con solidez técnica.
Sin embargo, lo verdaderamente importante para un empresario en un proceso judicial no es tener la razón, sino poder demostrarlo. Y un informe pericial informático bien estructurado es capaz de:
⇒ Identificar al autor: vincular una acción digital a una identidad física o un dispositivo concreto.
⇒ Certificar la integridad: demostrar que los datos presentados son los originales y no han sido retocados con programas de edición.
⇒ Rebatir pruebas de la contraparte: analizar informes periciales contrarios para detectar errores técnicos o manipulaciones en la obtención de evidencias.
A eso responde el aumento en la contratación de peritos informáticos en Madrid, pues es la respuesta necesaria a la sofisticación del mundo digital y el mejor seguro de vida para una empresa.
Así que, si llega el momento de acudir a los tribunales, no dudes en hacerlo con todas las garantías necesarias de mano de un perito informático colegiado. Ésa será tu mejor arma de ataque y escudo de defensa.