Pedro Sánchez ha vuelto a sacar la vivienda como materia de propaganda. El último invento se llama Casa 47, el nuevo portal inmobiliario público que, según el presidente, nace para facilitar el acceso a un alquiler asequible. El anuncio hablaba de 800 viviendas. La realidad, sin embargo, rebaja la cifra a 638. Y lo más llamativo no es solo la diferencia, sino dónde están esas viviendas y no es precisamente en las zonas donde el alquiler se ha convertido en un problema insoportable, sino en lugares alejados de las grandes ciudades, con poca población y escasa presión inmobiliaria.
Es difícil combatir la emergencia ofreciendo viviendas donde precisamente el problema de acceso a la vivienda es menor. La web pública, cuyo coste se cuenta por cientos de miles de euros, estará dirigida por una responsable con una retribución superior a 126.000 euros anuales para gestionar 638 viviendas. No parece precisamente un ejemplo de austeridad. La filosofía de Casa 47 establece que los inquilinos no deberían destinar más del 30% de sus ingresos al alquiler. Sobre el papel, impecable. El problema llega cuando se miran los primeros precios publicados. Hay viviendas que superan los 1.000 euros mensuales y para acceder a ellas se exigen ingresos familiares entre 50.000 y 60.000 euros anuales. ¿Cuántas familias españolas alcanzan ese nivel de renta? Y, sobre todo, ¿qué tiene de revolucionario pagar más de mil euros de alquiler cuando esas cantidades se parecen peligrosamente a las del mercado privado y el sueldo más habitual es de 1.500 euros brutos al mes?
También sorprende la duración de los contratos, que puede oscilar entre 14 y 75 años. Casa 47 llega, además, después del fracaso de una Ley de Vivienda que no ha conseguido aumentar precisamente la oferta. Las restricciones, los límites al alquiler y la inseguridad jurídica han contribuido a que una parte de los propietarios retire sus viviendas del mercado. El resultado es una oferta más escasa y unos precios que siguen disparados. Y aquí aparece la gran pregunta: ¿dónde está la promesa de Sánchez de construir decenas de miles de viviendas? La ministra del ramo habla de 120.000 viviendas "movilizadas" para alquiler asequible. Movilizadas, que no significa necesariamente construidas, terminadas ni disponibles.
Muchas proceden de la Sareb y algunas están en condiciones que dificultan o impiden su utilización: son inhabitables, están ocupadas o se encuentran en lugares donde la demanda es prácticamente inexistente. No se puede, como ha hecho Pedro Sánchez, aparentar que acaba de llegar y echarle la culpa a las Comunidades Autónomas. El problema se resuelve construyendo casas, aumentando la oferta, liberando suelo, quitando trabas administrativas, bajando los impuestos sobre la vivienda y generando seguridad jurídica.
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¿Crees que Casa 47 aborda realmente el problema de acceso a la vivienda en las grandes ciudades donde la crisis de alquiler es más grave?
¿Te parece que los precios y requisitos de renta de Casa 47 son realmente asequibles para la mayoría de familias españolas?
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